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presunto fraude

La policía registra las oficinas de Opel en Alemania

Las autoridades investigan la manipulación de hasta 95.000 vehículos con un 'software' ilegal para esquivar emisiones contaminantes

Carles Planas Bou

La policía registra las oficinas de Opel en Alemania

El cerco se estrecha sobre Opel. A penas una semana después de que la justicia iniciase una investigación sobre el fraude cometido por Audi la poderosa industria automovilística alemana vuelve a verse golpeada por la sospecha. Este lunes la policía ha registrado las oficinas de Opel en las localidades de Rüsselsheim y Kaiserslautern tras estudiar si la empresa también manipuló sus coches.

Las pesquisas de las autoridades alemanas giran en torno a la posibilidad de que la filial de la empresa francesa Grupo PSA hubiese recurrido a la instalación de un ‘software’ ilegal en sus vehículos para esquivar así los controles medioambientales y circular aún emitiendo unos niveles de contaminación superiores a lo permitido por la ley.

Aunque Opel ha se ha limitado a decir que coopera con las autoridades y que han cumplido con lo establecido en la legislación alemana la investigación sospecha de la manipulación de hasta 95.000 vehículos de motor diésel, según ha apuntado el tabloide alemán ‘Bild’. Fuentes han señalado a este diario que los modelos afectados por esa recurrente ‘mala praxis’ en la industria automovilística alemana serían los coches Insignia, Cascada y Zafira fabricados en los años 2012, 2014 y 2017.

2012, 2014 y 2017 

No es la primera vez que las investigaciones apuntan a Opel. Este pasado julio la compañía ya se vio obligada a dar explicaciones ante la Autoridad Federal del Motor y Transporte (BKA, por sus siglas en alemán) por la instalación de un sistema en tres de sus modelos que permitía reducir el nivel de purificación de los gases contaminantes.

Aunque la marca señaló que esos dispositivos servían para proteger el motor círculos cercanos a la BKA han apuntado al diario ‘Süddeutsche Zeitung’ que el sistema encontrado no podía explicarse con esas razones. En ese momento la investigación señaló que hasta 60.000 vehículos podrían estar afectados. Se desconoce si esas anomalías están relacionadas con el registro de las oficinas realizado hoy.

El incesante escándalo por la manipulación de vehículos altamente contaminantes, conocido como ‘Dieselgate’ y practicado por todas las respetadas empresas del motor del país, ha incidido en la concienciación medioambiental alemana. Así, la presión de los grupos ecologistas llevó a que el pasado febrero un tribunal abriese la puerta a la prohibición de los vehículos diésel. Este mismo martes, Berlín se convirtió en la cuarta ciudad de Alemania que restringe parcialmente la circulación de estos coches.

Temas: Opel Dieselgate