LA LUCHA CONTRA EL RACISMO

Entrevista a Thuram: "Que el Valencia se fuera del campo contribuye a cambiar la sociedad"

  • Central francés, como Diakhaby, tras colgar las botas en el Barça en 2008 creó la Fundación Lilian Thuram. Educación contra el Racismo, desde la que da su visión sobre la última polémica racista en el fútbol y su fórmula para erradicar esta lacra. Propone que pierda puntos el que cometa actos racistas y no el que se retire del campo por ellos.

Lilian Thuram.

Lilian Thuram. / ALBERT BERTRAN

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Cuando jugaba en Italia y había algún caso de racismo, Lilian Thuram recuerda que le venían jugadores, le daban golpecitos en la espalda y le decían: "Lilian, no es grave, seguimos". "Hoy los jugadores han comprendido que es grave. Y que hay que parar para obligar a la gente a reflexionar y cambiar la mentalidad", reflexiona el exzaguero azulgrana.

¿Qué pensó cuando vio lo ocurrido en el Cádiz-Valencia?

Me sorprendí mucho de la reacción de Diakhaby porque se va del partido y se dirige al jugador del Cádiz . Cuando juegas a fútbol estás muy concentrado en el juego y él sale de su posición y va directamente contra el adversario. Tuve la sensación de que había pasado algo extremadamente grave.

¿Es una oportunidad perdida que no se suspendiera el partido?

Creo que es extremadamente grave que pase eso y le enseñen después la amarilla. Al jugador que sufre el insulto el árbitro no le protege y le enseña una tarjeta. Que es lo que volvió a pasar en Cádiz. Los jugadores del Valencia deciden irse del campo y, otra cosa interesante: la institución no protege a la víctima de racismo y dice: 'si no reanudáis el partido, lo perdéis. Tenéis que continuar'. Y eso es lo que es muy grave. Es decir que las personas que sufren racismo en la sociedad no son jamás protegidas. Y el otro mensaje que se da es ''no creéis problemas', haced que la cosa continúe. Encuentro eso extremadamente injusto. Y espero que el mundo del fútbol, las instituciones, reflexionen. Comprendo que cuando el árbitro hace reanudar el choque no sabe si el jugador ha pronunciado esa palabra. Podría antes de empezarlo de nuevo ir a ver la imágenes, igual que va a ver el VAR, para escuchar lo que se ha dicho. Y si escucha eso, que expulse al jugador. Y sería interesante que de ser así se diera el partido por perdido al equipo infractor. Porque sería una enseñanza para que eso no se produjera jamás.

"Cuando sepamos qué ha dicho exactamente el jugador del Cádiz sería interesante de dar el partido perdido al Cádiz. Sería la mejor manera de educar a toda la sociedad y no solo al mundo del fútbol".

¿Cambiando la lógica, que pierda los puntos el equipo infractor y no el que se retira, se contribuiría al cambio de mentalidad?

Aunque fuera solo una vez se significará a la sociedad que nosotros no aceptamos más el racismo. Mandar un mensaje de 'estamos contigo y no permitiremos que eso se pueda hacer de nuevo'. Así que cuando las cosas se calmen y sepamos qué ha dicho exactamente el jugador del Cádiz sería interesante de dar el partido perdido al Cádiz. Sería la mejor manera de educar a toda la sociedad y no solo al mundo del fútbol.

Porque si no el mensaje dado es que la víctima se ha llevado una amarilla y ha sido el único que no ha jugado luego.

Exacto. Debemos mandar un mensaje muy claro: las personas que sufren agresiones racistas deben de ser protegidas. Las que cometen los actos racistas hay que decirles, 'no, no, no toleramos esto'. Hay que felicitar a los jugadores del Valencia y los dirigentes. Que todo han dicho 'nosotros no aceptamos que un jugador de nuestro equipo sufra el racismo¡. Y después, aunque esté en la obligación de reanudar el partido, se envía el mensaje de que se ha reanudado el partido porque no sabíamos qué había pasado exactamente. Cuando sepamos qué ha pasado, el Cádiz pierde el partido. Y sería un mensaje fantástico para enviar al mundo del fútbol y a la sociedad en general: en el momento en el que cometas un acto de racismo, pagas el precio.

Esta vez sus compañeros le acompañaron, a diferencia de Marega en Portugal, donde sus compañeros intentaron evitarlo.

Eso quiere decir que la mentalidad ha evolucionado. Pienso que hoy los jugadores que están sobre el terreno se sienten responsables de lo que pasa. Antes es verdad que cuando los jugadores negros que eran insultados por los aficionados venían los otros jugadores y les decían: 'no, esto no es grave, sigue en el campo'. Y creo que hoy, porque se habla mucho de racismo en el fútbol, tienen una sensibilidad. En el PSG-Basksehir los dos equipos han decidido irse del campo. Y creo que eso es extremadamente positivo. Los mismos jugadores del Cádiz debería decir 'no estamos de acuerdo con eso'. Los compañeros de equipo de alguien que hace eso deberían decir eso no lo consentimos. Y eso sería lo interesante.. Porque podría haber jugadores del Cádiz que quisieran proteger a su compañero de equipo. Y todos sobre el campo deberían decir 'hay cosas que son aceptables y otras que no'. Y hay que felicitar de nuevo al Valencia porque es así como hacemos avanzar las cosas. Cuando todo el mundo dice: "no lo aceptamos más, no haremos ver que no lo hemos escuchado'. 

¿Hay que parar el fútbol para que avance?

Hoy por ejemplo tenemos el hábito del VAR; si hay problemática de racismo paramos el partido, miramos qué ha pasado y cuando lo vemos intervenimos. Ahora por regla general los que reciben la amarilla y se van del campo son los que reciben el insulto.

Diakhaby abandona el campo del Cádiz tras recibir un insulto racista.

/ efe

¿La clave sería cambiar las leyes?

Igual que se le enseña la roja a los que hacen faltas graves, debería pasar lo mismo con los que cometen infracciones racistas. Y para remarcar el espíritu daría el partido por perdido al Cádiz.

¿Qué mensaje se manda cuando el único partido que se ha suspendido en España no es por racismo, ni machismos ni homofobia sino por llamar nazi a un nazi?

Eso quiere decir simplemente que hay cosas que son más importantes que otras. Si no paras el partido por racismo, sexismo o por homofobia eso quiere decir que mandas un mensaje a la sociedad de que eso no es grave. Y creo que debemos mandar un mensaje de que no debemos dejar pasar más estas cosas. Cuando hay discriminación ligada al color de la piel, género o a la sexualidad hay que parar el partido. Si hay alguna vez un jugador con gesto racista, roja y partidos de suspensión. Es la única manera de educar a la sociedad y al mundo del fútbol.

Iñaki Williams ha ido a lo tribunales. ¿Este es el camino?

Históricamente hemos luchado contra el racismo a través de la ley. Y lo que ha hecho es extremadamente inteligente. Si el mundo del fútbol no soluciona el problema, habrá que apelar a la justicia.

El primer caso documentado de racismo en el fútbol fue en 1951, hace 70 años. ¿Cuántos años más estaremos con estas?

La respuesta es muy fácil. ¿Por qué aceptamos todo esto? La realidad es que las cosas continúan porque la gran mayoría de la gente acepta y sobre todo las instituciones aceptan, porque son las instituciones que tienen la posibilidad de cambiar la mentalidad. También son los jugadores, los dirigentes, los presidentes de clubs, los árbitros, los que pueden hacer cambiar las cosas. Pero si para la gran mayoría de gente esto no es un problema dentro de 20, 30 o 50 años seguirá habiendo casos de racismo. Y por eso digo que es un error decir que son las personas que son víctimas de racismo las que tienen que encontrar una solución. Nos es verdad. No somos nosotros sino todos los otros que deben de preguntarse '¿por qué aceptamos esto?'. Que los jugadores del Cádiz denuncien al jugador que ha tenido esta actuación diciendo 'nosotros no aceptamos esto en un terreno de fútbol'. Que le digan: 'tú no puedes decir eso a un adversario, tú no puedes decir esto a Diakhaby'. Que el mundo del fútbol diga 'no aceptamos esto aquí'.

"La gran mayoría de gente que no se indigna por el racismo no comprende la violencia del racismo"

¿Por qué se ha tolerado tanto la intolerancia

Muy fácil, porque nuestra cultura está construida sobre el racismo. Son hábitos ligados a la historia. Y como son hábitos la gente no entiende la violencia y la gravedad. Imagina: entras a jugar a fútbol, estás concentrado. Si Diakhaby deja de jugar y atraviesa el campo puedes imaginar hasta qué punto ha sufrido, hasta qué punto ha sido desestabilizado, no comprende lo que pasa. Yo pienso que la gran mayoría de gente que no se indigna por el racismo no comprende la violencia del racismo, que es una herida en tu interior. Si hay gente que dice que no es muy grave y hay que seguir los que lo comprenden deben decir sí que lo es, y se tiene que parar. Medios, jugadores, clubs todos tienen que dejarlo claro. Porque si seguimos con que no es grave es por eso que no se evoluciona aunque pasen los años.

¿Ha habido una neutralidad mal entendida?

Llevo mucho tiempo trabajando sobre este tema y creo que mucha gente de color blanco son persuadidas de actuar con neutralidad. De decir 'bueno, hay algunas personas que son racistas'. Y no, es una cultura. Esas personas deben decir 'esto no es normal, hay que participar en cambiarlo, no quiero un fútbol así'. Pero tienen que decirlo abiertamente. Y será interesante ver qué dirán los jugadores del Cádiz: ¿'no es grave' o 'esto no es normal'? El mundo del fútbol tiene que decir que esto no es normal. Hay que decir que esto no es aceptable. No hacer nada, que siga el partido, enseñarle una amarilla a Diakhaby es como decir que el culpable es el que ha sufrido el racismo. Y eso no es normal. Hay que cambiar la forma de pensar. Hay que hacer desaparecer el racismo del mundo del fútbol. Si lo hacemos, mejorará la sociedad.

¿Cree que muchos deportistas han tenido miedo a denunciar estas actitudes para no caer en el ostracismo como les ocurrió a Kapernick o Hodges?

Cuando miras los Juegos Olímpicos hay efectivamente atletas que efectivamente han denunciado el racismo y que cada vez que lo han hecho han sido expulsados de sus federaciones o no han encontrado más trabajo. Y creo que hoy hay que liberar la palabra y denunciar el racismo sin ambigüedad. En el mundo del fútbol los que denuncian el racismo son las personas que pueden sufrir el racismo. Y eso hay que cambiarlo. Todos los jugadores deben denunciarlo, no solo los jugadores negros, por ejemplo.

Marcus Thuram, rodilla en tierra, para homenajear con su gol a George Floyd


/ MARTIN MEISSNER

Su hijo Marcus ha seguido su senda no solo en jugar al fútbol sino en la denuncia, haciendo precisamente el gesto de Kapernick en el césped.

La generación de hoy es más sensible a denunciar el racismo porque creo que estamos en una sociedad en la que hay cada vez más gente consciente que el racismos existe. Y eso es muy importante porque antes había mucha gente que pensaba 'no, esto no existe'. Y creo que estamos en una sociedad en la que las víctimas de sexismo, racismo o homofobia hablan y obligan a los otros a escuchar y a plantearse 'qué haces para luchar contra el racismo'. 'ah, ¿no haces nada? Pues eso no es normal'. Si no haces nada quiere decir que no te molesta. Cada vez hay más gente que quiere cambiar la sociedad. Que los jugadores del Valencia se fueran del campo contribuye a cambiar la sociedad, en la toma de consciencia. Porque obliga a los aficionados y a la sociedad a reflexionar y decir 'esto no se puede soportar más'.

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¿Estos casos son reflejo de la sociedad en que vivimos? Y, a la inversa, ¿qué papel puede jugar el fútbol en el cambio social?

El fútbol tiene un rol muy importante porque es el deporte número uno en el mundo. Eso quiere decir que el fútbol puede hacer evolucionar la mentalidad. Pero los futbolistas deben comprender que pueden contribuir a la igualdad. Para la instituciones es difícil porque quieren dar una buena imagen del fútbol, quieren hacer negocio con el fútbol. Pero los jugadores tienen un rol clave porque están en el mismo vestuario, se aprecian. Y cuando hay un acto de racismo contra un jugador de tu equipo es como si fuera contra ti. Yo cuando jugaba en Italia y había un caso de racismo venían jugadores y te daban golpecitos en la espalda y te decían 'Lilian, no es grave, seguimos, Y hoy los jugadores han comprendido que es grave'. Y que hay que parar para obligar a la gente a reflexionar y cambiar la mentalidad. El racismo, el sexismo, la homofobia son graves y tienen que parar.