Paso a paso

Los pasos a seguir para cocinar una bechamel sin restos de grumos

Los pasos a seguir para cocinar una bechamel sin restos de grumos

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Alexandra Costa

Durante el verano apetecen recetas ligeras y frescas, pero hay una que resiste al calor: la bechamel. Sin ella, unos canelones, una lasaña, unas croquetas o unas espinacas a la crema no serían lo mismo. La bechamel es atemporal, como sus ingredientes, que son muy básicos. Te damos la receta definitiva para que triunfes con esta deliciosa salsa. Es decir, además de gustosa, te damos los 'tips' para que te quede sedosa y sin un solo grumo.

El tiempo dedicación es lo más crucial: 40 minutos. Hacer la salsa bechamel es mucho más sencillo de lo que parece. Toma nota de los ingredientes que necesitas para hacer suficiente para seis personas.

  • 50 gramos de mantequilla

  • 50 gramos de harina de trigo

  • 600 mililitros de leche entera

  • Sal al gusto

  • Nuez moscada al gusto

Paso a paso

Ponemos la sartén a fuego medio y añadimos los 50 gramos de mantequilla. En cuanto se funda, agregamos la misma cantidad de harina y removemos hasta que se forme una pasta uniforme. Lee esto muy atentamente si quieres una bechamel más fina o más espesa: la clave está en la proporción de harina. Cuanto más pongas, más espesa será. Si te pasas, no te preocupes, tienes una segunda oportunidad: puedes equilibrar la textura con la cantidad de leche y con el tiempo de cocción.

Sea como fuere, una vez esté bien mezcladas la harina y la mantequilla, echa la leche sin dejar de remover. Puedes moverla haciendo movimientos circulares o dibujando ochos en la sartén. En este punto llega otro punto muy importante: es el momento de cambiar la cuchara de palo por las varillas para evitar que se formen grumos. Otra clave: además de añadir la leche sin dejar de remover la mezcla, agrégala poco a poco para que no haya cambios de temperatura y siempre que la masa ya haya absorbido la que hayas puesto.

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Por último, cuando hayas agregado toda la leche, es el momento de probar y añadir la sal al gusto. El toque particular te lo dará la nuez moscada.  Si quieres una bechamel más espesa, dedica más tiempo y deja que el líquido se vaya evaporando poco a poco mientras la sartén se llena de burbujas.

Qué hacer si salen grumos en la salsa bechamel

Aunque hayas seguido todos pasos con cuidado, cada fuego, cada sartén y cada leche es diferente. Por tanto, es posible que no te hayas librado de los temidos grumos. No te preocupes, la solución pasa por coger la batidora. En concreto, vuelca la mezcla que hayas hecho en un vaso, añade más leche y bate todo durante un par de minutos.