26 may 2020

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Sexo en un espacio público restringido

Una pareja ignora el confinamiento para copular en un fotomatón del metro de Barcelona

Un vigilante de seguridad grabó con su móvil una escena que, para los sindicatos, recoge la degradación del tren suburbano por la pandemia

TMB y Mossos afirman que la afluencia de viajeros ha descendido en un 90% y los delitos denunciados en una proporción similar

Guillem Sànchez

La pareja que mantenía relaciones sexuales en el fotomatón recibió la amonestación verbal de un vigilante ayer martes por la tarde. 

Un vigilante de seguridad privada del Metro de Barcelona sorprendió y grabó a una pareja saltándose el confinamiento para mantener relaciones sexuales en el interior de un fotomatón de la estación de Plaça Espanya. Según el secretario organización del Sindicato Profesional de Seguridad Privada, Ignacio Arroyo, la escena fue capturada ayer martes sobre las 18.00 horas. El coito entre dos personas, también ajenas a las restricciones de movilidad para el tren suburbano, tiene lugar en un espacio público que, según los sindicatos de trabajadores de seguridad, se ha degradado en paralelo a la pandemia. Una versión que no coincide con la de TMB y Mossos d'Esquadra. 

Fuentes de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) confirman que, a pesar de que el episodio no fue contabilizado como una incidencia, sí consta que un vigilante llamó ayer martes la atención a una pareja en esa estación que, efectivamente, fue sorprendida intimando en la máquina de fotografías. 

En el vídeo se escucha decir al hombre desde detrás de la cortina esta frase: "Nos estamos tomando una foto". El vigilante responde con un "sí, claro". A continuación se ve como inicia el movimiento de subirse los calzoncillos y, consciente de que la cortina deja al descubierto las piernas, recapacita y promete que enseguida se marchan. 

El episodio, o la anécdota, para Arroyo refleja el deterioro que está sufriendo el Metro durante los últimos días. La afluencia de usuarios ha descendido en picado pero la presencia de personas conflictivas –entre los que se encuentra también un porcentaje preocupante de menores extranjeros no acompañados 'mena'– que no aceptan el confinamiento se ha mantenido provocando un paisaje en el interior del metro que inquieta a estos trabajadores. 

Desde el sindicato ADN, Sergio Sánchez coincide con Arroyo y añade que han avisado a la Generalitat de que han notado que los carteristas que todavía actúan a pesar de las restricciones buscan robar tarjetas de crédito –a través de robos violentos dado que sin aglomeraciones es casi imposible hurtar al descuido– desde que los bancos han aumentado el límite de pago sin introducir el código de seguridad en una medida tomada para prevenir el contagio. 

TMB y Mossos aseguran que afluencia y delitos se desploman

Desde el inicio de las medidas de restricción de movilidad, según TMB, la afluencia de usuarios al metro de Barcelona se ha desplomado. Ayer martes, sin ir más lejos, el total de viajeros que se desplazaron por la red fue solo el 8% de un día laborable normal. Es decir, "la demanda del servicio ha descendido en un 92%". En sentido contrario, la oferta de trenes se mantiene al 60% hasta las 9.00 horas de la mañana para impedir aglomeraciones que fuercen a los usuarios a incumplir los protocolos de seguridad para prevenir el contagio de coronavirus. 

Los delitos también se han reducido en una proporción parecida a la afluencia de viajeros, según los datos oficiales de los Mossos d'Esquadra. Tanto porque ha descendido la acción de los carteristas –que necesitan aglomeraciones para actuar– como porque han bajado también peleas o comportamientos incívicos. 

El anuncio de ATM de que entre el 2 y el 9 de abril el Metro será gratis para trabajadores de servicios esenciales –el resto no puedo usarlo porque debería estar confinado– obligará a aumentar los controles de seguridad privada y policiales en los accesos. Una medida que, según espera TMB, ayude también a reducir escenas como la de la coyunda de la pareja del fotomatón.