09 jul 2020

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POLÉMICA GESTIÓN MUNICIPAL

Barcelona expulsa a los 'niños de la calle' de los jardines de Sant Pau del Camp

Un operativo antidroga acaba con el vallado del parque en el que vivían personas sin hogar, varias menores

La fundació Arrels denuncia que el desalojo del campamento no resuelve el problema, solo lo traslada

Helena López

Los jardines de Sant Pau del Camp, cerrados bajo llave.

Los jardines de Sant Pau del Camp, cerrados bajo llave. / JOAN CORTADELLAS

Sant Pau del Camp se había convertido en el precario refugio al raso, aunque refugio al fin y al cabo, de personas con vidas y problemáticas complejas. De 'niños de la calle' huidos de centros de menores a chicos que al cumplir los 18 han quedado al margen de cualquier sistema de protección; personas en situación administrativa irregular, también adultas. Algunas dormían en tiendas de campaña formando un pequeño campamento y otras directamente sobre el césped o las características baldosas rojas. A primera hora de la mañana de este lunes, efectivos policiales de la Guardia Urbana, los Mossos d'Esquadra y la Polícia Nacional entraron en el parque "para identificar posibles personas relacionadas con el tráfico de estupefacientes en la zona", según la explicación oficial del consistorio, que concluye que la actuación finalizó con "29 identificaciones y una persona investigada por un delito contra la salud pública" y con el vallado de la zona. Nueve de las personas identificadas fueron posteriormente trasladadas al CIE de la Zona Franca "al encontrarse en situación irregular y tener antecedentes", según fuentes policiales.

A ojos de la Fundación Arrels, se trata de un dispositivo policial para desalojar -de la calle- a las personas que vivían allí, "una medida policial que no soluciona el problema y vulnera derechos de las personas sin hogar", señala la entidad en un comunicado difundido este miércoles, en el que también subrayan que "en Barcelona no es la primera vez que esto sucede". "Desplazar a las personas de un lugar a otro solo traslada el problema, no lo resuelve", prosiguen desde Arrels, quienes recuerdan que en abril del año pasado, "una actuación de la Guardia Urbana en el paseo de Picasso obligó a marcharse a las personas que dormían allí alegando problemas con el vecindario". "Vivir en la calle implica una vulneración de derechos constante. Añadirle estos desalojos provoca más inestabilidad en la persona y es una expresión de la desigualdad y la violencia estructural", concluyen.

Fecha inexacta

Fuentes municipales aseguran que los servicios sociales del ayuntamiento se han activado para ofrecer recursos sociales "a las personas que puedan acceder a ellos", "con equipos que ya han estado trabajando el territorio en las últimas semanas" y apuntan que la instalación de las vallas se deben a que la zona "está afectada por la actuación que se prevé realizar en el centro cercano Cooperativa Impulsem, SCCL, que tiene que construir un nuevo acceso". Sobre cuándo empezarán esas obras, la respuesta es más imprecisa, y oscila entre los próximos meses y las próximas semanas.

Algunos de los chicos que dormían allí dejaron los campamentos de Montjuïc buscando seguridad. Niños con vidas muy duras pese a su juventud (algunos no llegan a los 16), una dureza que se refleja en las cicatrices y marcas en sus caras y en sus cuerpos menudos.  

Ayudar a los que todos temen

Esta primavera un grupo de vecinas del barrio -la gran mayoría mujeres- sintieron que tenían que hacer algo por acercarse a estos chicos "a los que todos temen". "Teníamos claro que no queríamos hacer caridad. Aquí ya vienen de alguna congregación religiosa, les dan bocadillos y se marchan, queríamos hacer algo desde una perspectiva comunitaria", explicaban en este diario en mayo durante uno de los 'iftars' populares que esta joven plataforma vecinal informal organizó con ellos y para ellos en los jardines ahora temporalmente clausurados. Desde la plataforma se preguntan dónde estarán esos chicos y cómo podrán seguir ayudándoles. 

Desde el Espacio del Inmigrante denuncian lo que consideran una "política de limpieza de pobres en la ciudad". "Se inicia con los manteros, continúa con los sin techo y se enfatiza con los menores no acompañados. Nos preocupa mucho que esta sea la vía para solucionar los conflictos", señala un portavoz de la entidad.