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el mapa escolar

Las familias denuncian que la mala planificación deja a niños de P-3 fuera de la pública en Barcelona

La Fapac critica que el Consorci d'Educació no haya previsto suficiente oferta en centros públicos

Sants, Eixample, Gràcia y Guinardó son las zonas más afectadas por la escasez de vacantes

Helena López

Salida de alumnos del colegio Miquel Bleach, en Sants, este lunes.

Salida de alumnos del colegio Miquel Bleach, en Sants, este lunes. / JOAN CORTADELLAS

Pese a que las listas definitivas no se conocerán hasta el 12 de junio y la oferta disponible en segunda vuelta hasta este miércoles, las familias con niños de tres años tienen a estas alturas un máster en planificación escolar. A la fuerza ahorcan. No son pocas las que ya saben que sus pequeños se han quedado fuera o -mal menor- del colegio público que habían elegido o -en el peor de los escenarios- de cualquier colegio público en su barrio. La tendencia no es nueva, pero se consolida. Las familias confían cada vez más en la escuela pública y no hay suficientes plazas para absorber la demanda creciente. Ante esta situación, la federación de asociaciones de padres de alumnos de Catalunya, la Fapac, hace un llamamiento a las familias afectadas por la falta de plazas públicas a negarse a escoger una escuela concertada. "La administración ha de tomar las medidas necesarias para que los niños tengan una plaza pública y de proximidad. De las tres soluciones posibles a corto plazo, antes de este septiembre, descartamos el incremento de ratios y el paso a la concertada, opciones que invisibilizan el problema", señala Belén Tascón, presidenta de la entidad. 

Proponen pues, crear 'bolets' -forzar líneas adicionales, crear una tercera línea 'puntual' en una escuela de dos, o una segunda en una de una- en los barrios en los que la demanda total de pública supera a la oferta, como Gràcia y el Esquerra del Eixample, en Barcelona. "Lo que no pediremos nunca es poner en competencia a escuelas públicas. La opción del 'bolet', que, insistimos, es un parche, pero a corto plazo es el mal menor, no es válida en los barrios con plazas vacantes en algunos públicos", precisa Tascón, quien insiste en que el problema es la falta de planificación de Ensenyament. "Esta mala planificación se traduce en una privatización pasiva del sistema. En los últimos seis años el 82% de las líneas cerradas son de P-3", concluye la presidenta de la Fapac, insistiendo en la necesidad de aumentar el número de escuelas.   

Una cuestión (también) de fama 

La precisión de Tascón sobre la competencia entre públicas no es en absoluto sobrera. El ejemplo es de Sants, pero se producen situaciones prácticamente idénticas en la mayoría de barrios de la ciudad: la escuela Miquel Bleach podría ser la nueva Jaume I. Es decir, una escuela que hace no muchos años tenía baja demanda por hache o por bé -pese a que la lista de motivos por los que los barios estigmatizan sus escuelas también son muy recurrentes-, a la que dan la vuelta como un calcetín situándola entre las más solicitadas. "En la Miquel Bleach han quedado vacantes. Si las familias que han quedado fuera del resto de escuelas se matriculan en bloque en ella pueden hacer mucha fuerza para revertir el estigma, como ya pasó también con Cal Maiol. La escuela tiene un proyecto atractivo", explica Guillermo Santamaría, portavoz de las familias de Sants sin plaza en la primera opción organizadas. En el mismo barrio, prosigue Santamaría, se ha vivido una situación similar en el Cavall Bernat. "Pese a eso, aún existe una segregación socioeconómica brutal de los centros", prosigue este padre.

"La escuela pública está repuntando. La percepción de antaño de que la concertada era de mayor calidad ha quedado superado", afirma Santamaría. Según sus cálculos, 71 familias se han quedado fuera de la primera opción pública solicitada en Sants, Hostafrancs, Bordeta y Badal, de las que 11 no entrarán en ninguna otra pública de proximidad (el mal mayor). Las cifras son superiores en la Esquerra del Eixample, donde unas 60 familias se quedarán fuera de cualquier plaza pública,  cifras muy similares a las de Gràcia. Pese a que las cifras son menores, en el Guinardó y el Baix Guinardó también están organizadas por lo mismo. Laia Manchón, portavoz de las familias afectadas habla también de la injusticia de verse obligados a optar por una concertada ante la falta de plazas en los colegios públicos por los que apuestan. La plataforma del Guinardó calcula que de los 54 niños sin plaza en el colegio deseado, 44 podrán recolocarse en plazas libres en escuelas que no son primeras opciones -públicas con vacantes-, con lo que, como mínimo, 10 niños se quedarán sin plaza en la pública en el barrio. 

Contra la segregación escolar

Sobre la necesidad de que no haya escuelas públicas de primera y de segunda -escuelas públicas con lista de espera y escuelas públicas estigmatizadas- diagnóstico en el que todos coinciden, Marta Comas, jefa del área de innovación del Consorcio de Educación de Barcelona, asegura que el compromiso del consorcio de acompañar en la transformación educativa de los centros es firme. "Queda camino, pero estamos avanzando mucho. Se trata de un cambio cultural muy profundo. En el 2020 todos los colegios de la ciudad formarán parte del programa Xarxes per al Canvi", señala Comas. Programa impulsado por el consorcio -organismo del que forman parte tanto el ayuntamiento como la Generalitat-, la ambiciosa iniciativa nace de un acuerdo de colaboración con el lobi Escola Nova 21 (creado para extender la innovación educativa por Catalunya), el Instituto de Ciencias de la Educación de la UAB y la Asociación de Maestros Rosa Sensat. "Se trata de un cambio de paradigma de mucho calado que no se logra de un día para otro, pero estamos trabajando por tierra, mar y aire", concluye Comas.

Badalona en pie de guerra

En Badalona, la federación de ampas de la ciudad señala que una setentena de familias se han quedado fuera de la pública que pedían por "una falta de planificación que arrastran desde hace años". "Tenemos cinco construcciones escolares paralizadas. Dos centros en barracones, uno desde hace nueve años, y otros tres pendientes de un edificio nuevo", asegura David Guerrero, portavoz de la plataforma. Fuentes de Ensenyament defienden que "el proceso de preinscripción parte de una oferta inicial que prevé suficientes plazas para la población escolar" y que "hasta que se publiquen las plazas definitivas todo es pura especulación".

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