INFORME DE SALUD DEL 2015

La contaminación ahoga la salud de Barcelona

El ayuntamiento denuncia que algunos niveles superan el umbral tolerado por la Organización Mundial de la Salud

Las mayores desigualdades en materia sanitaria se concentran en Nou Barris, Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y Horta-Guinardó

La característica ’boina’ de contaminación de Barcelona durante un episodio anticiclónico intenso en febrero del 2013.

La característica ’boina’ de contaminación de Barcelona durante un episodio anticiclónico intenso en febrero del 2013. / DANNY CAMINAL

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Víctor Vargas Llamas
Víctor Vargas Llamas

Periodista

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La calidad del aire que se respira en las calles de Barcelona ha empeorado el último año, alcanzando unos registros que superan algunos de los umbrales marcados por la Organización Mundial de la Salud e incrementando el impacto nocivo en la salud de los ciudadanos. El deterioro es mayor en dióxido de nitrógeno (con un incremento del 11%),  que supera los límites legales, y de las partículas finas en suspensión (16%), estrechamente relacionadas con el tráfico rodado.

La situación ha llevado al Ayuntamiento a mostrar su “alarma” ante la necesidad de poner freno a una deriva que afecta a la calidad de vida de las personas, según ha expuesto la teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laia Ortiz, en la presentación del informe ‘La salud en Barcelona 2015’. Pese a que la mayoría de parámetros cumplen con la legalidad, superan los valores límite estipulados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un extremo que llevará a la presentación en las próximas semanas de un plan global para atenuar el impacto del tráfico en la contaminación

Además de reducir la huella de la polución, las conclusiones del análisis revelan otras necesidades para mejorar la salud de la población, como la de reducir las brechas socioeconómicas entre las zonas desfavorecidas y las más privilegiadas para tratar de equiparar las expectativas de vida de los vecinos de toda la urbe. Otros aspectos que reflejan la evolución del estado de salud de los barceloneses son la cobertura de los servicios sanitarios, las drogadicciones y el estado de la cuestión de las enfermedades de transmisión sexual.

SE MANTIENE LA BRECHA SOCIOECONÓMICA

El análisis muestra una mejora en los indicadores socioeconómicos de los barrios más desfavorecidos (Nou Barris, Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y Horta-Guinardó, eminentemente), pero aún insuficiente para recortar distancias en materia de calidad de salud con las zonas más privilegiadas. Parámetros que están relacionados con el estado de salud de los vecinos y con factores que determinan la calidad de vida de estos, como el porcentaje de personas mayores de más de 75 años que viven solas, la tasa de fecundidad adolescente y el índice de renta familiar disponible.

Las consecuencias de la crisis endurecen las condiciones de vida de los ciudadanos y afectan a su estado de salud

Barriadas en las que es más apremiante la intervención, como Can Peguera, Torre Baró, Bon Pastor, Trinitat Vella, la Marina del Prat Vermell, el Carmel y Besòs-Maresme. Vecindarios donde la crisis sigue causando estragos en aspectos como el paro y el acceso a la vivienda, pese a que la situación mejora respecto a años precedentes. Condiciones de vida más duras que tienen consecuencias en la salud de los barceloneses, como el acceso a los servicios sanitarios.

EL SISTEMA NO EXPLOTA TODOS SUS RECURSOS

En torno a un 10% de las 3.705 camas disponibles en los hospitales públicos disponibles no se utilizan todo el año: 171 porque se usan de manera estacional y otras 123 que permanecen inoperativas. Se limita así la capacidad de cobertura sanitaria, especialmente en aquellos distritos en los que la mayoría de la población no se puede permitir la contratación de una mutua privada. La Barcelona dual se asoma al comprobar que solo uno de cada tres vecinos de Sarrià-Sant Gervasi tiene acceso únicamente a la sanidad pública frente al 81,3% que se registra en Ciutat Vella. 

En Sarrià, uno de cada tres vecinos solo puede acceder  la sanidad pública; en Ciutat Vella la cifra es del 81,3%

En términos globales, un 37,7% de los barceloneses tienen doble cobertura sanitaria, una cifra superior a la que se registra en la mayoría de ciudades españolas, según la gerente de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), Carme Borrell. Ante este escenario, la brecha de 11 años en la esperanza de vida entre la Barcelona rica y la pobre que se registró en el estudio del año pasado no ha sufrido variaciones significativas. La esperanza de vida en Barcelona es de 80,5 años para los hombres y 86,7 para las mujeres.

EL ALCOHOL ACAPARA LAS NUEVAS ADICCIONES

Una de cada dos personas que acuden para pedir ayuda para superar la adicción a una sustancia es alcohólica. alcohólicaAsí lo refleja el censo de los centros de atención y seguimiento de la ciudad, que acogieron a 4.430 pacientes que iniciaban tratamiento. La mayoría, casi dos de cada tres, son hombres. Llama la atención que el incremento respecto a los datos del 2014 es mucho más sensible entre las mujeres: un 17,7% frente a un 8,7% de ellos. Mejores expectativas genera la reducción de las muertes por sobredosis, cuyos 34 casos representan un descenso del 38% respecto al año anterior.

LEVE REPUNTE DEL SIDA Y PATOLOGÍAS INFECCIOSAS

La demora en el diagnóstico del sida fue del 39,% el 2015, 3 puntos porcentuales más que el año precedente. Se detectaron 58 nuevos enfermos de sida, con una tasa de 3,6 casos por cada 100000 habitantes. (3,5 el 2014). En cuanto al VIH, los hombres homosexuales representan un 83,8% de los 376 nuevos casos que se registraron el año pasado en la ciudad, una proporción de 23,4 personas por cada 100.00 habitantes (23,3 el 2014).

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El 10,8% de los hombres y el 7,1% de las mujeres de Barcelona en situación de desempleo sufren ansiedad o se sienten deprimidas. También en este aspecto la magnitud del daño es inversamente proporcional a la renta disponible, con Nou Barris (13%), Horta Guinardó y Sant Martí (11%) como los distritos más afectados. El año pasado, los centros de salid mental para adultos atendieron 44.953 casos (un 14% más que el 2014), por 12.0666 de los servicios para niños y jóvenes (un 15% más). La presidenta de la ASPB, Gemma Tarafa, ha cifrado entre 6 y 8 meses las listas de espera para estos servicios, pese a no disponer de datos concretos de la Generalitat.