La Generalitat ha suspendido la celebración del órgano mixto con Renfe en el que se debía nombrar al nuevo director del servicio. El conseller de Territori i Sostenibilitat, Lluís Recoder, ha explicado que la reunión no se ha llegado a celebrar. La razón que ha esgrimido el responsable del Govern es que el Ministerio de Fomento sigue sin modificar la ley ferroviaria que permitiría cambiar de operador en el caso de que así lo decidiera la Generalitat. Recoder también ha recordado que se mantiene el incumplimiento reiterado de las inversiones previstas en el Pla de Rodalies.
"Hace tiempo que tratamos de que Fomento resuelva los problemas de Rodalies", se ha quejado el conseller, que a continuación ha insistido en el que considera un traspaso de las competencias mermado ya que no incluye la infraestructura ni el personal ni los trenes. Recoder ha asegurado que el incumplimiento sobre los 4.000 millones que se deberían haber invertido en la red es "flagrante" y que le ha hecho llegar a la ministra Ana Pastor varias veces estas reivindicaciones.
El secretario de Territori, Damià Calvet, tenía un encuentro previo con el presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, antes de que se celebrara el órgano mixto pero al constatar que no había novedades respecto al "modelo", ha explicado el conseller, han optado por suspender el encuentro. Lluís Recoder ha asegurado que no tenían ningún problema con Miguel Pérez, la persona designada por la operadora para sustituir a Miguel Ángel Remacha, que ocupaba el cargo desde hace más de cinco años.
Por su parte, Renfe asegura que el Govern de la Generalitat ha bloqueado el nombramiento del nuevo director de Rodalies en la reunión que se celebra este lunes por motivos políticos. Según una nota remitida por la operadora, en la reunión del órgano gestor , la Generalitat"continúa bloqueando la relación con Renfe como operador del servicio de cercanías en Catalunya". Según Renfe, "ese bloqueo no atiende a razones de la operación ferroviaria ya que son exigencias que superan las competencias de Renfe y son peticiones de caracter político". Esta situación, según el operador ferroviario, imposibilita el nombramiento del director del servicio "sin que se aleguen en ningún caso objeciones personales".