La ciudad de Los Ángeles se convirtió este miércoles en la mayor de EEUU que prohíbe el uso de bolsas de plástico en supermercados con el objetivo de mejorar la calidad del medioambiente. La medida fue aprobada en un pleno municipal por 13 votos a favor y solo uno en contra y supone un éxito para los grupos ecologistas que se quejaban del impacto en el entorno de las bolsas de plástico una vez que terminaban en la basura, informa Los Angeles Times.
Tras el visto bueno del Ayuntamiento, la normativa será sometida a una revisión medioambiental que se podrá prolongar cuatro meses y será seguida por la puesta en marcha de la medida, que será paulatina. Las grandes superficies tendrán seis meses para deshacerse de las bolsas de plástico y sustituirlas por bolsas de papel, por las que tendrán que cobrar a los clientes 10 centavos de dólar (unos 8 céntimos de euro).
Los pequeños comercios también tendrán que aplicar esta medida, si bien tendrán hasta un año para adaptarse a la nueva situación. Las bolsas de plástico ya han sido erradicadas de los supermercados de otras ciudades en California, como San Francisco, San José, Long Beach y Santa Mónica, donde se incentiva a los consumidores a reutilizar sus propias bolsas de la compra.
Los movimientos ecologistas critican el uso de ese tipo de bolsas por considerar que el plástico se degrada muy lentamente y sus partículas químicas tóxicas terminan introduciéndose en la cadena alimenticia, al tiempo que consideran que el reciclaje, debido a su elevado coste, no es una solución.