La juzgado de Gandesa ha abierto diligencias por la fuga radiactiva de noviembre del 2007 en la central nuclear de Ascó. La jueza ha imputado a cuatro directivos responsables de la central en el momento de los hechos.
Los imputados son Rafael G.P, director de Ascó-1 cuando ocurrieron los hechos; Francesc G.T, Jefe del Servicio de Protección Radiológica de la central en el noviembre del 2007; Jordi S.R, jefe de la explotación; y Antonio G.R, inspector del Consejo de Seguridad Nuclear.
A los tres primeros la jueza les imputa los presuntos delitos de "exposición a radiaciones ionizantes por imprudencia", un presunto delito "ecológico genérico", un supuesto delito contra la "seguridad del trabajo" y otro presunto delito de "falsedad documental". Al último imputado la jueza le imputa los presuntos delitos de "exposición a "radiaciones ionizantes por imprudencia" y delito "ecológico genérico".
La justicia entiende que los máximos responsables de Ascó cometieron "inaceptables negligencias" que propiciaron que, desde noviembre de 2007 y durante cuatro meses, se emitieran al exterior centenares de partículas radiactivas "sin ningún tipo de control". En total, estos delitos pueden ser sancionados con penas que oscilan entre los seis y los 16 años de cárcel.
La denuncia fue presentada por la Fiscalía de Media Ambiente de Tarragona y es la primera vez que se abren diligencias judiciales por un suceso de este tipo en España desde el 1989.
A partir de la resolución la jueza requiere una serie de informes y documentación y citará a declarar a los imputados el próximo mes de marzo.