• Jueves 27 noviembre 2014, 05:16 h

elPeriódico.com

Compra tus entradas para Canet Rock

Regístrate | Iniciar sesión
Saül Gordillo

Saül Gordillo

Periodista

El Brooklyn de la Gran Barcelona

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Viernes, 18 de enero del 2013 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

El marco de la Barcelona postsocialista es el de la falta de liderazgo, el riesgo de la inestabilidad y la falta de acción gubernamental en época de crisis económica y de ideas. El 'frame' de la primera Barcelona en manos de CiU es difuso en proyectos y fijo en movimiento. Una foto desenfocada a pesar de estar quieta.

Núria Marín, durante su conferencia en la Ciutat de la Justícia, ayer. CARLOS MONTAÑÉS

Este jueves uno de los actos más importantes del país tuvo lugar en L'Hospitalet de Llobregat, donde su alcaldesa, la socialista Núria Marín, instauró una conferencia anual por todo lo alto. Bajo el lema 'L'Hospitalet Suma 12', en Twitter #lhsuma12, Marín desgranó los ejes de su acción de gobierno en tiempos revueltos, reforzando el 'frame' de fuerza y potencia de su ciudad en el entorno metropolitano. Presentada por Manuel Campo Vidal --el presentador del acto es el mensaje--, la alcaldesa pronunció una conferencia sólida, cargada de proyectos y ambición, que arrancó con guiño progresista y la bandera de los clásicos del municipalismo socialista en versión renovada. "No habrá recortes en la atención a las personas". Luego pasó a defender el espacio público, a comprometerse contra la crisis económica y a denunciar el "austericidio que nos condena a la pobreza más absoluta", una afirmación que la connecta con su socio de gobierno, ICV-EUiA.

En época de desprestigio político y sospecha de lo público, por cercano que sea, Marín prometió "proximidad y transparencia" en unas cuentas para el 2013 que dedicarán el 68% del gasto a las personas y equipamientos públicos. La alcaldesa reiteró su firmeza para garantizar igualdad de derechos y deberes, mencionando a la policía y la palabra "seguridad". La mano dura de su predecesor Celestino Corbacho, sentado en primera fila, pervive en la alcaldía a través de Marín, mejor dotada para la puesta en escena y el márketing político. Estén atentos a esta mujer.

"Sumar", esa era la idea fuerza. "Compromiso y complementariedad", el cojín discursivo. La tranformación de L'Hospitalet que Marín promete se basa en la alianza con otras administraciones y la complicidad con los municipios del entorno, empezando por Barcelona. El Mobile World Congress de febrero, en la Fira, es ejemplo del éxito de la Gran Barcelona, de la potente marca internacional de Barcelona, ayudada por L'Hospitalet que pone en valor sus 12 --de ahí el Suma 12-- kilómetros cuadrados estratégicamente situados. El desconocimiento es el principal 'handicap' de la ciudad, reconoció Marín, que se enorgulleció de la "credibilidad" del municipio, de la facturación de la Fira (115 millones en el 2012), la excelencia del comercio de proximidad y los buenos resultados en éxito escolar (14 puntos más en primaria desde el 2006).

El modelo Hospitalet en la implantación de grandes empresas como Ikea pretende ser transparente. Gracias a Ikea, el ayuntamiento ampliará un centro para la tercera edad y otro para jóvenes. Se denomina 'apadrinamiento', y poco tiene que ver con el Padrino que suele aparecer en otros consistorios cuando una gran compañía se interesa por hacer una inversión local. No entraremos ahora en detalles.

El momento más ambicioso, y novedoso para un desconocedor de la ciudad y de su edil, fue cuando Marín comparó L'Hospitalet con Brooklyn. Sí, sí, con Brooklyn. Si Barcelona es Manhattan, la ciudad del cocinero Ferran Adrià, el futbolista Jordi Alba y los cantantes Dani Flaco y Antonio Orozco, es Brooklyn por su personalidad y apuesta por la creatividad, la cultura y el deporte. Por eso el ayuntamiento se vincula con Adrià, luce palmito con empresas pioneras en biotecnología y biosalud, y ofrece terrenos al Futbol Club Barcelona para que se instale en la ciudad, referendo mediante.

Ante una auditorio en la Ciutat de la Justícia repleto, con vip's como Salvador Alemany, Josep Maria Àlvarez y Miquel Valls, y alcaldes socialistas de Santa Coloma de Gramenet (Núria Parlon), Rubí (Carme García), Viladecans (Carles Ruiz), Sant Joan Despí (Antoni Poveda) y Gavà (Joaquim Balsera) --solo faltó Antonio Balmón, de Cornellà, entre los vecinos del Baix Llobregat--, Núria Marín sacó pecho con las finanzas "saneadas" del consistorio y no se anduvo con tapujos para pedir al Área Metropolitana más discurso y relato económico y mejor coordinación entre instituciones. A los gobiernos catalán y español, Marín les solicitó la puesta en marcha de la línea de metro L9 y el desarrollo de las infraestructuras de Rodalies.

En el Brooklyn de la Gran Barcelona quieren pasar del horario (de tren) a la frecuencia (de metro), y su alcaldesa no quiere perder ningún convoy. La identidad, local en este caso, es elemento de cohesión y orgullo cuando le sumas creatividad y especialización. A la espera de recuperar Badalona, el PSC puede reivindicarse en L'Hospitalet de la mano de Marín. Entre el público, Jordi Martí, edil socialista de Barcelona, observaba a la alcaldesa. Debería pensar qué largo que es el puente para llegar a Manhattan.

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Lo +

Lo más
Mostrar grupo Lo más visto
Ocultar grupo Lo más comentado
Mostrar grupo Lo más valorado
Mostrar grupo Lo más enviado

También en elPeriódico.com