El Periódico

Miércoles, 23 de mayo del 2012

Solo tenía 13 años y con la osadía propia de la juventud me acerqué a Joaquim Maria Puyal y le solté: "Me gustaría ser periodista". Él, solemne, me respondió: "Pues, tendrás que trabajar mucho". No hemos vuelto a coincidir nunca más pero a menudo me acuerdo de ese día de agosto. Pasaron los años, y el sueño se hizo realidad. Con esfuerzo, tal y como me aconsejó el maestro Puyal, he logrado dedicarme a este oficio que con tanto acierto él ejerce y reivindica. Igual que miles de catalanes le he ido siguiendo a través de las ondas y, sin que él lo supiese, a través de amigos suyos como el gran Emilio, y de su familia, Teresa y Pepe, dos emprendedores a quien también gusta trabajar y hacerlo con discreción. Hoy, 25 años después, con la osadía de entonces, quería dedicarle mi particular homenaje al català d'aquest any.

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