01 dic 2020

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Catalunya echa el cerrojo para reducir el avance de la segunda ola de covid-19. Un endurecimiento de las restricciones que coincide con la estrategia adoptada por gobiernos europeos, como el alemán o el francés, ante una pandemia que no se vence solo con mascarillas o hidrogel y que parece incompatible con el estilo de vida occidental. Después de la declaración del estado de alarma y el toque de queda por parte del Gobierno central, la Generalitat ha seguido apretando las tuercas para frenar una "situación crítica", en palabras del presidente en funciones, Pere Aragonès, con más de 5.000 contagios diarios y más de la mitad de las camas uci de hospitales ocupadas por enfermos de coronavirus. Sin tomar estas medidas, Catalunya estaría en menos de un mes "como en el pico de la pandemia más grave de la primera ola", ha avisado Alba Vergés, 'consellera' de Salut.

Catalunya echa el cerrojo ante una situación "crítica" (leer noticia)