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Las entidades del tercer sector que gestionan los centros especiales de empleo (en catalán CETs), dedicados a la inserción laboral de personas con discapacidad, se han manifestado este jueves para exigir más recursos a la Administración. Tras la subida del salario mínimo interprofesional a 900 euros (es el sueldo más común en los CETs) y la congelación de subvenciones tras el estallido de la crisis, el sector ve amenazada la viabilidad del actual modelo de inserción laboral. Para defenderlo han sacado a las calles de Barcelona a 5.000 personas, entre trabajadores del sector y familias, según datos de Dincat, una de las patronales con mayor peso entre las entidades sin ánimo de lucro. Según la Guardia Urbana han sido 3.000 personas.

El tercer sector sale a la calle y exige más recursos a la Administración tras la subida del SMI (leer noticia)