22 feb 2020

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Reconocen en la Moncloa que no saben con qué Pablo Casado se van a encontrar el lunes en la Moncloa, si con el líder apocalíptico que vieron en el debate de investidura, o con el dirigente centrista que acudió a las elecciones generales de noviembre haciendo bandera de la moderación. Se encuentren a quien se encuentren, explican, Pedro Sánchez se ha fijado como objetivo tenderle la mano e instarle a hacer una oposición de Estado en la reunión que ambos mantendrán en la Moncloa. En lo práctico, porque el Gobierno no dispone de mayoría absoluta y necesita el plácet del PP para aprobar reformas imprescindibles en la legislatura que arranca. Y de fondo, porque en el Ejecutivo ha arraigado la sensación de que tienen que esforzarse al máximo para demostrar a una opinión pública hastiada que hay acción legislativa conjunta y no solo bronca política.

Sánchez pedirá a Casado que deje la bronca y haga oposición de Estado (leer noticia)