Así es el primer museo del ‘skate’ de España

Ana Sánchez

Tendrás que reprimir un gritito de “¡alucina, vecina!”. Es entrar por la puerta y flipar en colores, como se hacía en los 80. Ahora mismo no te borraría esa sonrisita ni Pancho gritándote en la oreja “¡Chanquete ha muerto!”.