26 nov 2020

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Ha pasado una semana desde que se confirmara la derrota de Donald Trump contra Joe Biden en las presidenciales de Estados Unidos, pero una parte substancial del país sigue negándose a aceptar el veredicto inapelable de las urnas. Miles de seguidores del todavía presidente tomaron el sábado las calles del centro de Washington para protestar contra ese “fraude electoral” negado categóricamente por los organismos independientes, las agencias de seguridad y los tribunales donde se ha impugnado el resultado. La marcha sirvió para constatar que Trump no ha perdido la devoción de su electorado, pero se quedó muy lejos de ser la clase de demostración de fuerza que podría prolongar el suspense. El ocaso de su presidencia está escrito. Solo falta saber si abandonará la Casa Blanca a las buenas o esposado.

El trumpismo saca poco músculo en Washington (leer noticia)