14 ago 2020

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Comprendo que resulte tentador para un dirigente político populista-nacionalista como el primer ministro británico Boris Johnson intentar aprovechar la crisis sanitaria internacional para intentar mejorar la situación de la economía británica a costa de los demás. En este caso, de España. La decisión de someter a su llegada al Reino Unido a una cuarentena a todos los ciudadanos, ya sean británicos o no, procedentes de España se puede entender como una política económica proteccionista. Eso es así en la medida en que, con la excusa (en parte cierta, hay que reconocerlo) de la protección frente a una segunda ola del covid, lo que en realidad busca es un efecto económico: desviar la demanda de turismo en España por parte de los británicos hacia la industria turística interna.

Empobrecer al vecino (leer noticia)