Ir a contenido

CARMENA TOMA LA DELANTERA A COLAU

El coche eléctrico compartido alcanza en Madrid los 400.000 usuarios en dos años

La entrada de Zity. un tercer operador, eleva a 1.480 la flota total ofertada en la capital de España

Barcelona impide la implantación de este modo de viaje mientras prepara una norma para regularlo este año

Manuel Vilaseró

Uno de los vehículos eléctricos de Zity, la nueva compañía de carsharing que ha empezado a operar en Madrid  

Uno de los vehículos eléctricos de Zity, la nueva compañía de carsharing que ha empezado a operar en Madrid   / JOSÉ LUIS ROCA

El coche compartido eléctrico mantiene su meteórica expansión en Madrid mientras Barcelona lo sigue vetando  a la espera de una normativa global sobre movilidad compartida que “se aprobará durante el 2018”. El ecológico sistema, que saca de las calles a un gran número de vehículos privados, ha logrado captar  en los últimos tres meses en la capital de España unos 100.000 usuarios más, alcanzando ya casi los 400.000 en solo dos años. A ello ha contribuido la entrada de una nueva compañía, Zity, que con 380 vehículos ha subido la oferta a una flota total de 1.480 coches.

El funcionamiento del coche eléctrico compartido es muy simple. Los usuarios se dan de alta por internet y se bajan al móvil la aplicación que les indicará dónde se encuentran aparcados los vehículos más próximos. Estos se pueden reservar con una antelación de hasta 20 minutos. Una vez situados junto al coche, se da la orden de abrir desde la aplicación y ya solo hay que coger la llave de la guantera para ponerse a circular.

Distribuidos por toda la ciudad

La gran ventaja respecto a otras ofertas de coche compartido que sí existen en Barcelona, como Bluemove, es que los vehículos se pueden encontrar y dejar en cualquier estacionamiento de la zona de servicio de cada compañía. El aparcamento en zonas verdes y azules es, además, gratuito, y se les permite circular por la zonas del centro restingidas al vehículo privado.

Una de los aspectos positivos de la irrupción de varias compañías es que cada nuevo operador ha traído mejoras para los usuarios. Emov amplió la zona de cobertura más allá del interior de la M-30 con la que arrancaron los pioneros de Car2go. Y ofreció las cuatro plazas del Citroën C-Zero frente a las dos del Smart de su competidor.

Ahora Zity, integrada por Ferrovial y Renault, ha redoblado la apuesta con las cinco plazas, cinco puertas y autonomía de 400 kilómetros del modelo Zoe de la compañía francesa. Además de dar otro paso adelante en la ampliación de la zona de servicio. Ha salido, además, con tarifas muy competitivas. 0,21 euros por minuto, frente los 0,24 de Emov o los 0,21 de Car2go, con vehículos de menos prestaciones. 

A más oferta, más usuarios

La empresas no están preocupadas porque no haya mercado para tanta oferta. Al contrario. Creen que a más coches, más posibilidades de captar clientes se dan porque el reto es conseguir que siempre haya un vehículo disponible cerca del usuario. Por eso una parte de ellos se han afiliado a las dos compañías y algunos a las tres. Incluso ya existe una aplicación que las reúne a todas, incluyendo las de motos.

En Barcelona no se pueden implantar porque aunque las zonas verdes y azules son también gratuitas para este tipo de vehículos, es necesario sacar el tíquet y renovarlo cada dos horas, lo que crea un problema logístico irresoluble.

Larga lista de ventajas

Antes que solventar este problema técnico, el equipo de Colau había optado por esperar a tener un estudio sobre la movilidad compartida en general, incluyendo bicis y motos. Hecho público el pasado octubre, el informe revelaba una larga lista de ventajas del innovador sistema pero advertía que todos los modos analizados pueden provocar una “fuerte ocupación del espacio público y los aparcamientos, dificultando su rotación” y recomendaba, por tanto, establecer algún tipo de regulación. Una nueva normativa que debería estar lista a largo del 2018.

Los operadores no entienden muy bien que se hable de copar los aparcamientos cuando el propio estudio reconoce que por cada vehículo puesto en servicio, el ‘carsharing’ saca de las calles entre 5 y 20 de los privados.

Además de esta ventaja, el estudio sostiene que "disminuyen la contaminación, fomentan una mobilidad más sostenible e impulsan el vehiculo eléctrico". Tres de las razones por las que desde hace dos años el ayuntamiento encabezado por Manuela Carmena apuesta por coche eléctrico compartido.

Alemania aprueba una ley de impulso del 'carsharing'

En Alemania entró en vigor el pasado septiembre una ley de impulso del 'carsharing' que incluye rebajas del IVA, reservas de aparcamientos y otras ventajas, explicó recientemente el presidente de la Asociación Española de Carsharing, Pau Noy. Este sostiene que "cualquier persona que haga menos de 15.000 km al año con su coche particular (y la mayoría de ellos sean por entorno urbano) ahorraría dinero si se pasa a un esquema de coche compartido". Car2go preconiza que de aquí al 2025 número de usuarios se habrá multplicado por cuatro en todo el mundo.

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.