TÚ Y YO SOMOS TRES

El ‘show’ Rahola & Sardà, sin público

Pilar Rahola y Xavier Sardà (TVE-1, 14-F).

Pilar Rahola y Xavier Sardà (TVE-1, 14-F).

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Ferran Monegal
Ferran Monegal

Crítico de televisión

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Y el que maneja los informativos de TVE se debió decir: vamos a ver si montando un show con Pilar Rahola y Xavier Sardà conseguimos que nuestro seguimiento electoral en Catalunya tenga audiencia.

Pero ni así. Fueron la última opción, con cuota de pantalla bajísima, superados ampliamente en España por La Sexta-Al rojo vivo, y en Catalunya también por La Sexta y por TV-3 que alcanzó cotas magníficas. ¡Ah! Esta maniobra de enfrentar a dos gladiadores para dar color, excitación y chispazos de reyerta navajera a la noche electoral, es un recurso difícil de encajar en una televisión pública.

A las pruebas me remito. Más que interés lo que han cosechado es rechazo. Xabier Fortes se debió estar preguntando toda la noche qué pintaba el allí, de pié, entre ambos púgiles, intentando inutilmente dar la apariencia de que ese programa especial de TVE-1 era un seguimiento periodístico de la jornada electoral. Y claro, poco periodismo cabe en una base diseñada como un ring.

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No es que Rahola & Sardà lo hicieran mal en sus respectivos papeles de activistas. Se lanzaron muchas invectivas, defendieron con vistoso ardor –como fieros soldaditos– la trinchera ideológica a la que sirven. Pero quizá el problema es que esa noche la ciudadanía buscaba análisis periodístico y no el combate típico que vemos habitualmente en la tele, en tantas tertulias, entre 'trabucaire's alineados en ejércitos distintos. Han intentado montar un espectáculo pero no han conseguido atraer al público. O sea, diseño fallido. Y lo más tremendo para TVE: está perdiendo, año tras año, la cualidad que antes tenía: ser la cadena de referencia informativa.

En casa lo que más nos gustó fueron las pinceladas que de vez en cuando podía ir incrustando Bernat Dedéu, durante las pequeñas treguas que se daban los dos combatientes protagonistas. Dedéu es una criatura interesantísima. Probablemente es más independentista que ninguno de esos de la 'colla pessigolla' que tanto pululan. Pero mantiene ahora un agudo espíritu crítico que pone de los nervios a apóstoles, sacerdotisas y monaguillos. En un momento dado, cuando el escrutinio ya andaba por el 50% y el resultado estaba clarísimo, advirtió a los que todavía mantenían que ERC y Junts no se tragan: «Seguirán sin tragarse pero se repartirán cargos, sueldos, sillas... ¡Eso es jugosísimo!». Efectivamente. ¡Los tuyos, los míos, el reparto de cargos en los chiringuitos!