25 oct 2020

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TÚ Y YO SOMOS TRES

Me gustan más los perros que el pastor

Ferran Monegal

Zacarías, con Ágatha Ruiz de la Prada y Antonia dell Atte de espaldas.

Zacarías, con Ágatha Ruiz de la Prada y Antonia dell Atte de espaldas.

Mal lo ha llevado la diseñadora fashion Ágatha Ruiz de la Prada en su encuentro con el pastor Zacarías (Entre ovejas, TVE-1). No ha podido soportar que no la conociera, que nunca hubiese oído hablar de ella. ¡Ahh! Qué golpe en el ego de diseñadora tan exquisita.  En este capítulo –último de la temporada, por cierto– el pastor Zacarías recibió la visita de Ágatha y de Antonia dell’Atte.

Pintoresca estampa: dos finísimas divas del mundo de la moda, sumergidas en el rupestre mundo de la trashumancia, acompañando por los montes de Huesca a mil y pico ovejas. Como pastorcillas no sirven. No es lo suyo. Pero nos han proporcionado escenas impagables, que es de lo que se trataba, efectivamente. 

Zacarías las recibió en un prado, cortando troncos con un hacha, y con el torso desnudo. La Dell’Atte quedó prendada enseguida. «Los hombres sudados me gustan. El olor a macho que desprenden me gusta mucho» advertía la italiana. Y como que conoce bien el show televisivo, decía que ella también quería ser leñadora, y Zacarías la instruía: «Coge el hacha y ¡ábrete de piernas!». Y Antonia exclamaba: «¡Ay! Las piernas hace mucho tiempo que las tengo cerradas, pero hoy las voy a abrir para ti».

O sea, se fundió allí mismo, en un momento,  el mundo agropecuario con los chascarrillos picantones de las vedettes de la revista. Ágatha en cambio, enrabietada, iba murmurando por los pedriscos: «Es guapo pero muy mal educado. Me gustan más sus perros que él», y cosas así, a las que Zacarías contestaba: «Yo a lo mejor soy un paleto en tu mundo, pero tú eres una paleta en el mío». ¡Ahh! Este programa merece una segunda temporada. El contraste del rústico ovejero Zacarías con selectas y refinadas criaturas urbanitas entretiene e ilumina.

CONFINAMIENTO EN WATERLOO .–  Ha dicho Puigdemont en TV-3, acerca de la cuarentena, que él lleva dos años y medio de reclusión. Quizá se considera el decano de los confinados del mundo. Precisamente en Està passant Toni Soler nos advertía que en Bélgica rige la orden de que solo puedes reunirte con un máximo de cuatro personas. Y añadía, intentando disimular un ataque de risa: «Pues mira, Puigdemont con Valtònyc, Xavi Coral y el Manneken Pis». ¡Ah!  Un interesante retrato del moment processista: el expresident con un rapero, un empleado de TV-3 y una estatua que hace pipí.