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El 'self-service' de la tele

Series a gusto del consumidor

El éxito de la plataforma Netflix se basa en analizar el comportamiento de su cliente para ajustarse al máximo a sus preferencias

Manuel de Luna

Captura de oferta audiovisual de la web de la plataforma de televisión Netflix en un televisor.

Captura de oferta audiovisual de la web de la plataforma de televisión Netflix en un televisor.

'Big data'.  Este es el secreto del éxito de Netflix. Con la recopilación, procesamiento y análisis de datos masivos, esta plataforma de televisión por internet controla al segundo lo que ven, en qué momento, dónde y durante cuánto tiempo sus más de ¡110 millones de abonados! en todo el mundo (de los que más de un millón están en España). A partir de un meticuloso estudio de los datos que se pueden extraer de esta ingente cantidad de información, la dirección de esta empresa estadounidense produce series y películas  hechas a medida de su consumidor. Y claro, aquí no hay presentimientos, ni olfato humano, sino fríos datos matemáticos. Y así difícilmente se equivocan.

El primer gran ejemplo de este éxito anunciado por la 'big data' es la popularísima serie 'House of cards'. El proyecto de David Fincher se presentó a varias cadenas importantes (HBO, Showtime, AMC...), pero fue Netflix la que, en el 2013, apostó más fuerte que el resto por la historia del maquiavélico presidente de EEUU Frank Underwood. La compró, no porque le gustase la idea a su responsable de contenidos, Ted Sarandos, sino porque sabía que le iba a encantar a sus clientes. Sarandos tenía en su mesa la 'big data' de todos los abonados y comprobó que era un producto  que encajaba como un guante con el perfil de su audiencia. Y el resto ya es historia (escándalos imprevistos al margen).

 Ya lo dicen los que saben de este negocio: la series y películas no las idean y aprueban un grupo de ejecutivos en sus despachos, por muy listos y expertos que sean, sino que se diseñan a partir de lo que dicen los datos de cómo se comportan los millones de personas que son susceptibles consumidores de una ficción.

Imagen promocional de la plataforma de televisión por internet Netflix /  (NETFLIX)

Este control milimétrico de millones de clientes hasta extremos que solo la actual tecnología informática permite también lo utiliza Netflix para potenciar otra de sus principales estrategias: la personalización. Así, sigue mejorando día a día su eficiente sistema de recomendaciones al cliente individual. Y lo hace, claro está, a partir del todos los datos del tipo de consumo y hábitos de cada uno (uno a uno) de sus abonados, que luego cruza con los parámetros que califican a cada producción.

¿Y cuántos parámetros controlan de sus series? Pues según ha explicado Mike Hastings, director de contenido mejorado de Netflix, cada serie o película tiene una media de entre 200 y 300 etiquetas, según el género, el tono, los personajes..., para este ingente labor hay asignados alrededor de 70 trabajadores, 30 de ellas de forma exclusiva y a tiempo completo.

Datos de consumo

Aunque los datos de su 'big data' es un secreto mejor guardado que la fórmula de la Coca-Cola, Greg Peters, director de producto de Netflix, y otros directivos de la compañía, descubrieron algunos en unas jornadas -tituladas 'El futuro del entretenimiento'-, celebradas el pasado miércoles en Berlín (centro de operaciones de la plataforma en Europa). Allí explicaron que el 60 % de las horas de visionado de un usuario medio de Netflix en Europa es a través del televisor tradicional, aunque puede utilizar entre tres y cinco pantallas diferentes para acceder a la plataforma.

Así, las 'Smart TV' (televisores inteligentes) son las pantallas más populares, seguidas de dispositivos de reproducción en red y consolas de videojuegos. Por eso, la apuesta de Netflix pasa por seguir trabajando, en colaboración con los fabricantes y los proveedores de internet, para ofrecer "la mejor experiencia inmersiva" al espectador, aseguró Richard Smith, especialista en desarrollo tecnológico.

Esta apuesta "inmersiva" se divide en dos campos técnicos: la imagen y el sonido. El primero es la ultra alta definición (UHD). Actualmente ofrecen unas 1.200 horas de contenido en 4K (o UHD) y más de 200 en HDR (tecnología superior al 4K), aunque ya anuncian que la mayoría del contenido de producción propia del 2018 será ya en 4K, según adelantó Smith.

Para el otro campo de la experiencia "inmersiva", el sonido, ya están trabajando con el sistema Atmos de Dolbytecnología que ya ha ganado varios Oscars y que se ha utilizado en películas tan 'sonoras' como 'Gravity', 'Whiplash' o 'Mad Max'.

Pero la calidad tecnológica solo es la fuerza auxiliar del auténtico 'pilar' de Netflix: la ficción. Así, en este 2017 que se acaba, la compañía por 'streaming' ha invertido un total de 6.000 millones de dólares en contenido (propio y adquirido) y ha 'expuesto' en su plataforma en internet 400 series, películas y programas originales. El doble que en el 2016, según apuntó Peters.

Y para  en 2018 espera invertir entre 7.000 y 8.000 millones de dólares (de 5.949  A 6.799 millones de euros) en la producción de contenidos. Y toda la oferta, a gusto del consumidor.