Estrena 'W!tness' (Canal+, 20.55 horas)

Jon Sistiaga: "Marc Marginedas es un testimonio excepcional"

"Estoy esperando que cuente cómo ha sido todo, qué veía, qué había alrededor", afirma el periodista

Jon Sistiaga.

Jon Sistiaga.

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JUAN CARLOS ROSADO / Madrid

-¿Qué busca con W!tness?

-Dar visibilidad a todos esos contadores de historias que están haciendo grandes trabajos, con mucho talento y creatividad, pero que no saben cómo llegar al gran público. Hay muchas historias por internet, YouTube y Vimeo, pero son desconocidas. A pesar de que hay material, tenemos poco tiempo para ver esas  cosas nuevas. W!tness pretende en 22 minutos mostrar cuatro historias que merece la pena conocer, seguir e incluso tuitear o apoyar.

-¿Por ejemplo?

SEnDLa sonrisa verdadera, que emitimos hoy. Es un chico ciego y autista que viaja en bicicleta desde Cuenca con su hermano para recorrer Marruecos en busca de una antigua amiga que vive en una aldea perdida.

-¿Hay talento anónimo en España?

-Un montón. No es que lo haya descubierto, sino que precisamente porque me había dado cuenta de que hay mucho talento, dije a C+ que debíamos hacer un programa de este tipo. Solo necesitas un smartphone o una cámara, una historia y ganas de contarla: que se te cruce algo por delante y sientas que no puedes desaprovechar la ocasión. Es un programa que intenta animar a la gente a contar qué sucede.

-Así, ¿todo el mundo puede ser ya periodista?

-No es un programa de periodismo, sino de ideas e historias. Aquí cabe hasta la ficción, siempre que responda al espíritu de W!tness de estar pegado a la realidad. No todo el mundo puede ni debe ser periodista. Creo que el periodismo ciudadano no es tal. Los periodistas nos tenemos que nutrir de la ayuda que proporcionan las redes, pero debemos seguir ejerciendo nuestro oficio, que es contrastar, corregir, ver el marco general de la situación y verificar.

-¿Qué sensación le produjo la liberación de su colega de EL PERIÓDICO Marc Marginedas?

-Me llevé un alegrón, pero contenido, porque aún hay dos compañeros secuestrados. Me alegré porque conozco a Marc desde hace muchos años. Hemos coincidido en Afganistán, Irak, Kosovo… Y es un pedazo de periodista. Le quiero mucho. Pasada esa satisfacción emocional porque ya esté libre,  ahora, como compañero, estoy esperando que cuente cómo ha sido todo, qué veía, qué había alrededor. Es un testimonio excepcional: la guerra desde dentro y desde la óptica de grupos yihadistas.

-Se está poniendo la cosa peliaguda para los reporteros de guerra...

-Creo que Siria es ahora uno de los peores lugares para trabajar. Pero nunca había pasado esto. Ocurrió algo parecido a partir del 2006 en Irak, donde era muy difícil trabajar si no ibas empotrado con las tropas de ocupación. En el otro lado, la resistencia confundía periodista con espía y corrías el riesgo de acabar degollado en un vídeo. Esto ocurre en Siria de un tiempo a esta parte.

-¿Qué es lo que persiguen con este tipo de secuestros?

-Que no haya testigos. Cuando se secuestra a un periodista se quiere amordazar su visión de lo que ocurre. La primera víctima de una guerra es la verdad. No solo se está secuestrando a periodistas occidentales, sino japoneses, de Al Jazeera… Eso demuestra que los gupos yihadistas no quieren testigos en el terreno para así instaurar una especie de califato islámico en las zonas que tienen liberadas. Y si para conseguirlo hace falta degollar públicamente a ciudadanos de otras sectas, pues lo hacen, pero sin testigos.

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-¿Se puede hacer algo a nivel internacional ante estos secuestros?

-No. El que hable de derecho en la guerra está fuera de la realidad. Ahí no existen las leyes. Para que vuelva a haber periodistas en esas zonas de guerra, la única solución es que en el bando que está secuestrándolos surjan voces que consideren que la única posibilidad de que su causa progrese y prospere es que se conozca. Si no, volverán a estar en ese terreno de la oscuridad y la clandestinidad.