Anguilas y nutrias

Nuevas lagunas y una futura isla: avanza la recuperación del Besòs, el futuro grifo de Barcelona

El avance ecológico del río satisface a los responsables del proyecto, que se proponen lograr el asentamiento y la cría de ciertas especies

MULTIMEDIA | La crisis de biodiversidad mundial, en cifras

Guillem Costa

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Si cierras el encuadre, es casi imposible determinar dónde estás. Delante tienes una pequeña laguna mediterránea de agua dulce, con una población más que decente de galápagos leprosos, un reptil autóctono en declive. Detrás, un pequeño sendero encharcado flanqueado por los ojos en alerta de los conejos comunes. Para saber que estás en Santa Coloma de Gramenet tienes que levantar la cabeza y mirar hacia arriba: el puente de la B20 y las casas de Singuerlín no dejan lugar a duda.

Esta imagen bucólica en pleno lecho fluvial del Besòs es posible gracias al proyecto de renaturalización que el ayuntamiento puso en marcha tiempo atrás. No hace ni un año que se presentaron las tres lagunas artificiales (cerradas al público excepto para visitas educativas) que colindan con el río. Pero en estos meses, el estado ecológico de esta zona ya ha mejorado de forma considerable.

El Govern pretende tratar gran cantidad de agua del Besòs para garantizar el abastecimiento metropolitano

"No se trata solo de conservar lo que hay, sino que hemos aplicado soluciones basadas en la naturaleza para hacer realidad el 'rewilding' (resilvestración)", detalla Tomás Carrión, director de Medio Ambiente en el consistorio colomense. Carrión admite que afrontan un reto mayúsculo: lograr que el Besòs recupere el ecosistema fluvial y el bosque de ribera que existían en el siglo XIX son palabras mayores. "¿Pero quién imaginaba que las gaviotas, los ánades azulones, las gallinetas, los andarríos y los cormoranes serían habituales en este río?", reflexiona el biólogo.

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240131EPC_Zowy Voete (192334335).jpg / ZOWY VOETEN

Estos días, la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) ha planteado acelerar la construcción de infraestructuras que permitan potabilizar el agua del Besòs. Esta intención no se podría ni sugerir sin los cambios que ha experimentado este río en los últimos años. Sin embargo, Santa Coloma ha ido aún más lejos de lo esperado y ha creado un auténtico refugio de biodiversidad que contrasta de forma radical con los tiempos del "río muerto", plagado de espuma contaminante.

Calidad mejorable

Es cierto que el agua del río tiene margen de mejora. Por esta razón, las lagunas renaturalizadas reciben el recurso de la depuradora de Montcada i Reixac. "El agua es de buena calidad y confiamos en que pronto será aún más óptima. Llega a las charcas y después, lentamente, se filtra y acaba en el río", precisa Carrión. De esta forma, si el cauce del río sufrieran un vertido contaminante, las lagunas no se verían afectadas.

"Estamos pendientes de ver qué ocurre con este refugio de biodiversidad en caso de inundación"

— Tomás Carrión, director de medio ambiente en Santa Coloma de Gramenet

Aun así, no descartan que una gran avenida, tras un episodio de lluvias, conecte las charcas artificiales con el río: "Tenemos ganas de ver qué ocurre con este refugio de biodiversidad en caso de inundación". Los visitantes frecuentes de esta charca son sobre todo pájaros. "Hemos detectado más de 80 especies, algunas de gran valor, como la agachadiza chica o el carricerín real", destaca Carrión.

Los animales conviven entre la espadaña, los lirios amarillos y los álamos blanco plantados en la zona. Pero también aprovechan el carrizo invasor, porque sus altas cañas son un gran escondrijo protector. El espacio también está frecuentado por varios mamíferos: Juli Mauri, uno de los técnicos que trabaja en el proyecto, señala unas huellas recientes de jabalí.

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240131EPC_Zowy Voete (192334466).jpg / ZOWY VOETEN

Pero jabalís, zorros y conejos, de momento, comparten el espacio con perros domésticos, algunos desatados, lo que supone un problema para algunas especies. "En este aspecto aún tenemos deberes por hacer, pero la gente de Santa Coloma, a través del trabajo que hacemos en escuelas o de acciones como el gran mural con la fauna del Besòs, cada vez es may consciente de la importancia de la biodiversidad", considera Carrión.

Milagro final

Los próximos pasos serán construir nuevas lagunas y crear una isla de biodiversidad en medio del río, camino de Montcada i Reixac: "Lo ideal es que el Besòs sirva como conector para las especies del parque de Can Zam. Y, a medio plazo, se puede convertir en un corredor biológico entre la Serralada de Marina y Collserola. Para que esto suceda, se necesitará la complicidad de otras ciudades vecinas, como Montcada i Reixac o Sant Adrià del Besòs: "Vistos los resultados de Santa Coloma, estoy seguro de que se sumarán al carro". En total, se habrán invertido casi 6 millones de euros en los trabajos de renaturalización.

Martín pescador

Martín pescador / Agencias

"El objetivo es que el ecosistema acabe funcionando de forma autónoma y que la fauna se asente definitivamente y se reproduzca", explica Carrión, que también plantea acabar reintroduciendo alguna especie, como por ejemplo el fartet, un pez mediterráneo. Las tres especies emblema escogidas por el ayuntamiento son el martín pescador, por su vistosidad; la anguila, por su situación de amenaza, y la nutria, por sus exigencias ambientales.

Las tres han visitado ya el ecosistema del Besòs. Algunas, como el martín pescador, de forma habitual. Pero ninguna de ellas se ha reproducido en la zona. Si este pequeño milagro ecológico se acaba obrando, será justo en la frontera que separa Barcelona y Santa Coloma, un punto rodeado de cemento donde el ruido de fondo de los coches y los camiones es constante. No obstante, el canto súbito y explosivo del ceita ruiseñor enseguida vuelve a recordar que esta zona húmeda empieza a consolidarse de manera seria.