Sequía

Tres pueblos catalanes que gastan más agua de lo permitido: "Lo tenemos muy difícil para ahorrar aún más"

Lista de los municipios catalanes que gastan más agua de lo permitido

"Fugas, redes antiguas y poco ahorro": un tercio de los municipios catalanes gasta más agua de la permitida

Varias piscinas en una urbanización

Varias piscinas en una urbanización / Claire Louis

Guillem Costa

Guillem Costa

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La lista negra ya es pública y oficial, a falta de algunos matices. Unos 400 municipios catalanes incumplen con la dotación de agua por persona y día establecida según el plan de sequía (de 230 litros por persona en escenario de excepcionalidad y de 250 en alerta).  

Aunque sean los ayuntamientos los responsables de cumplir con la norma, varios alcaldes levantan la voz para dejar claro que están haciendo cuanto pueden. El problema, aseguran, son las circunstancias de su municipio, que les dificultan no gastar más de la cuenta. En la lista hay poblaciones pequeñas con alto consumo ganadero, pueblos turísticos o industriales, ciudades con urbanizaciones antiguas y municipios acechados por las graves pérdidas en la red de distribución.

No hay un único retrato robot de estos pueblos y ciudades, pero sí se pueden poner algunos ejemplos paradigmáticos. Sus responsables políticos reclaman que los datos se pongan en contexto.

Matadepera

En este municipio del Vallès, de unos 10.000 habitantes, un grueso importante de casas son unifamiliares. Y muchas de ellas tienen piscina. En la mayoría de casos, se trata de núcleos diseminados. El alcalde, Guillem Montagut, reconoce que su gasto es elevado (363 litros por persona y día): "En este tipo de vivienda, se suele gastar más agua de la que se consume en un piso".

Sin embargo, el hecho de que las cañerías sean antiguas complica las cosas. "Hablamos de urbanizaciones construidas en los años 70 y 80. Las instalaciones son viejas y esto hace que perdamos el 40% del agua", explica Montagut. Han iniciado el proceso para empezar algunas reparaciones y detectar dónde están las grandes fugas. Además, tienen previsto presentarse a las subvenciones de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) para optimizar el consumo: "No es un problema solo cuando hay sequía, tenemos que resolver esto para los próximos años".

"Son urbanizaciones construidas en los años 70 y 80. Las instalaciones son viejas y esto hace que perdamos el 40% del agua"

— Guillem Montagut, alcalde de Matadepera

Lliçà de Vall

También en el Vallès (6.700 habitantes), se trata de un caso similar al anterior. "El 80% de los habitantes viven en casas unifamiliares, con un jardín y con un montón de piscinas", dice el alcalde, Ferran Ballestà. "Hemos tomado medidas para que cumplir, y somos conscientes de que debemos trabajar para reducir más los consumos", añade.

En Lliçà de Vall hay muchas casas que durante los años 80 o 90 eran segundas residencias, también en formato urbanización, y con redes de distribución antiguas. "Hemos enviado dípticos informativos y cartas a los vecinos para que se ahorre al máximo, y en la fiesta mayor hemos suprimido actividades con agua", detalla.

"Hemos enviado cartas a la gente para que ahorre el máximo, y en la fiesta mayor hemos suprimido actividades con agua"

— Ferran Ballestà, alcalde de Lliçà de Vall

Begur

Maite Selva, alcaldesa de este pueblo del Baix Empordà, lleva meses trabajando para que los vecinos ahorren: "La concienciación es la clave. Pero tenemos algunos vecinos que no cumplen". Begur, en verano, aumenta su población (durante todo el años son casi 4.000 habitantes): "No estamos en la mejor época del año para conseguir que se reduzcan los consumos, nos llevará su tiempo".

"También tenemos muchas casas unifamiliares con piscina, les hemos pedido a los vecinos que no rieguen el jardín", explica. De hecho, en Begur el consistorio ya tiene identificados a los particulares que hacen un consumo excesivo: "Les hemos enviado cartas y, si no toman medidas, les acabaremos multando". Selva sabe que vienen unos meses difíciles pero harán pedagogía de la responsabilidad entre los turistas.