Plan de transición

Catalunya acelera hacia las renovables: 200 proyectos esperan luz verde para quintuplicar en 2030 la potencia energética

Impulso a la transición energética: "Las renovables conllevan efectos negativos pero no tenerlas es mucho peor"

Radiografía del plan eólico del golfo de Roses

Parque eólico.

Parque eólico. / unsplash

Guillem Costa

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La transición energética sigue siendo una asignatura pendiente en Catalunya, que está todavía muy lejos de cumplir con los objetivos marcados por Europa. En estos momentos, hay 3.557,6 megavatios (MW) de potencia instalada, cinco veces por debajo de lo que se prevé para 2030, dentro de siete años. Para entonces, se debería alcanzar la cifra de 15.408,4 megavatios producidos por energías renovables.

Para poner rumbo hacia este escenario, y según ha podido saber EL PERIÓDICO, el Ejecutivo ha trazado una hoja de ruta que pretender lograr que en 2050 Catalunya cuente con un sistema energético libre de carbono. Esto implicará, por un lado, una inversión de 84.361 millones de euros, de los que 51.000 millones se deberán invertir exclusivamente en el desarrollo de energías renovables, y por otro lado, el hecho de que el 2,5% del territorio catalán esté ocupado y dedicado a usos energéticos

Catalunya debe pasar en siete años de los 3.557,6 megavatios de potencia instalada a 15.408,4 megavatios

En una primera fase, con el horizonte de 2030, Catalunya deberá quintuplicar la potencia de energía renovable producida para cumplir los objetivos previstos.

En los últimos años, se han construido muy pocos parques de este tipo de energía, apenas unos 100 MW de potencia en energía eólica (sin contar el autoconsumo). Pero ya hace meses que algo está cambiando: casi 200 proyectos de decenas de empresas ya están sobre la mesa del Govern para recibir la luz verde y empezar a operar. De estos, 22 son eólicos y el resto, fotovoltaicos. Con ello, Catalunya acelerará hacia ese objetivo de 2030.

Se prevé que en 2050 el 2,5% de la superficie de Catalunya esté ocupada por usos energéticos

Concretamente, hay 3.957,5 hectáreas de superficie fotovoltaica en trámite, pendiente de aprobación, y 186 proyectos para construir parques eólicos que también esperan el visto bueno de la Administración.

En el Consell Executiu de este martes, el Govern aprobará la Prospectiva Energética de Catalunya para 2050 (PROENCAT), un estudio elaborado por el Institut Català d'Energia (ICAEN) que ha de ser la guía para avanzar hacia un sistema energético libre de carbono. Esta hoja de ruta la presentará este mismo martes el nuevo 'conseller' d'Acció Climàtica David Mascort.

El plan contempla la reducción de un 30% del consumo energético durante los próximos 27 años

Este plan detalla que se deberá reducir el consumo energético un 30% durante los próximos 27 años si se quieren alcanzar todos los objetivos previstos. "Esto provocará que aumente el consumo eléctrico", dice Daniel Pérez, director general de L'Energètica, la empresa de energías renovables impulsada por la Generalitat. Pero si el objetivo es consumir menos, ¿cómo puede ser que haya más gasto eléctrico?

En 2050 Catalunya necesitará 58.400 megavatios de energía verde, 18 veces más de lo que se produce hoy

Pérez lo ejemplifica con el símil de los tomates: "Es como si exiges que el consumo general de tomates en el mundo se reduzca y que el consumo de tomates ecológicos crezca. La cantidad de tomates ecológicos producidos tendrá que aumentar. Pues pasa lo mismo con la electrificación. Si apostamos por reducir la energía en general, necesitaremos consumir más eléctrica para no depender tanto de las fósiles".

Inversión millonaria

Todavía quedan 12.000 MW de renovables para llegar al objetivo de 2030, pero aún harán falta más para acercarse al de 2050. En aquel momento, se calcula que Catalunya necesitará 58.400 MW de renovables más para tener, entonces sí, un sistema eléctrico totalmente descarbonizado. Se requerirán 18 veces más de MW que la actual potencia renovable instalada.

Esto implicará, por un lado, una inversión de 84.361 millones de euros y por otro lado, el hecho de que el 2,5% del territorio de Catalunya esté ocupado y dedicado a usos energéticos.

Ahora mismo, la mayoría de los parques eólicos que ya están construidos se sitúan geográficamente en el sur de Catalunya. Los que están más al norte se encuentran en la Conca de Barberà, la Segarra y el Anoia. De todas formas, esto podría cambiar cuando se construya el futuro parque eólico Galatea planeado en el Alt Empordà y que ya tiene la autorización del Govern.

El estudio hecho por el ICAEN considera que las renovables se tienen que instalar minimizando el uso del territorio, por este motivo se ha previsto ocupar solamente el 2,5% de la superficie de Catalunya. Un ejemplo de cómo se debe proceder es la recomendación para la instalación de fotovoltaicas: lo ideal, según lo que aprobará este martes el Govern, es que, en un 40% de los casos, se construya en zonas artificializadas. Es decir, polígonos industriales, espacios degradados o solares abandonados.

Con la aprobación de este plan, se proponen acelerar los pasos para que Catalunya resuelva esta asignatura que le había quedado pendiente: la transición energética. Se necesitarán sistema de almacenamiento de energía y también desplegar las renovables no eléctricas, como el biogás o la biomasa.

Medidas exigentes

Sobre las condiciones legales que deben presentar las empresas que pretendan instalar parques eólicos o fotovoltaicos en Catalunya, la Generalitat será exigente respecto a las condiciones ambientales. En el caso del parque Galatea, por ejemplo, destaca el hecho de que en la autorización ambiental se explicite el hecho de que los molinos deben pararse cuando se acerquen pájaros.

A día de hoy, según los datos a los que ha accedido este diario, la gran mayoría de proyectos siguen en trámite y los que se han aprobado todavía son pocos. Hay que tener en cuenta que cuando los parques tengan previsto producir más de 50 MW, necesitarán la autorización del ministerio. Según fuentes de Acció Climàtica, en los próximos meses estos porcentajes cambiarán y se irán aprobando más proyectos, siempre y cuando cumplan con los requisitos ambientales que se piden.

"Es importante el diálogo y las compensaciones con el territorio a la hora de instalar parques fotovoltaicos o eólicos", advierte Pérez. Una de las medidas que la Generalitat ya puso en marcha, para fomentar que esto se así, es la obligación que tienen las empresas de dar oportunidad a la ciudadanía para que participe económicamente en el proyecto y reciba parte de las ganancias.

Hace apenas unos días, varias entidades ambientales presentaron su manifiesto 'El futur és ara' para exigir al Govern avanzar en materia de reducción de emisiones. Con el PROENCAT, queda establecido el marco de trabajo que se debe seguir en los próximos 27 años para cumplir con este ambicioso objetivo: la neutralidad energética en 2050.