Educación en Catalunya

Nace un nuevo colectivo de profesores al margen de los sindicatos

  • La plataforma, bautizada como Clam Educatiu, quiere ser una voz "constructiva, que contribuya a despolarizar el debate"

  • Piden, como ya hicieron las direcciones, aplazar a septiembre la reducción de una hora lectiva de los docentes prevista para enero

Aula de un colegio de primaria barcelonés, este curso 2022-2023.

Aula de un colegio de primaria barcelonés, este curso 2022-2023. / ELISENDA PONS (EPC)

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Helena López

Un nuevo colectivo de profesores se ha presentado este lunes con el nombre de Clam Educatiu. Como tarjeta de presentación, su intención de ser "una voz crítica y constructiva", al margen de los sindicatos, que contribuya a "despolarizar el debate educativo" y promueva "la implementación de políticas que prioricen el interés de los alumnos".

En su primer día fuera del armario, este grupo de docentes y otros profesionales del sector educativo cuya semilla, según explican, se plantó durante las protestas del curso pasado, suma ya un centenar de adheridos a su trabajada página web.

Su primer posicionamiento público no es precisamente cómodo: piden que se aplace hasta septiembre la reducción de una hora lectiva a los docentes pactada entre sindicatos y Departament el pasado 1 de septiembre, y que, si nada cambia, empezará a aplicarse este 1 de enero. Una medida que las direcciones de los centros llevan semanas pidiendo sin que nadie les preste demasiada atención.

El colectivo considera que se trata de una medida que "bien implementada tendrá un impacto positivo en el sistema", "ya que reducir una hora lectiva de los docentes en favor de una hora más de permanencia en el centro puede aportar una mayor calidad a la acción educativa, lo que repercutirá de forma positiva sobre el aprendizaje del alumnado", pero señala que "la pertinencia de esa medida choca con su inadecuada propuesta de implementación".

Coste pedagógico

"Reducir una hora lectiva a medio curso tiene un coste elevado a nivel pedagógico, puesto que comportará, en muchos casos, una reestructuración horaria de las materias y el profesorado", recuerda el colectivo. Es decir, obligará a muchos alumnos a cambiar de docente a medio curso. "En enero, las docentes ya habrán conseguido generar vínculo con el alumnado y con sus familias, superar el proceso normal de adaptación mutua entre docente y alumno", exponen.

Más allá del "poco sentido pedagógico" que desde esta nueva plataforma de maestros ven a la pactada implementación a medio curso de la medida, son también muy críticos con la política de comunicación que se ha seguido.

"El plan de implementación no ha sido comunicado a las profesionales hasta finales de octubre, momento en el que los centros educativos han recibido un documento con orientaciones generales que en ningún caso compensan el coste educativo que supone cambiar horarios a medio curso", denuncian. Una comunicación a sus ojos tardía, prosiguen, que ha provocado una situación "de dudas, desazón y malestar" entre los docentes.

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Por otra parte, argumentan que "conocer de forma repentina a inicios de septiembre que el Departament destinará 170 millones de euros a esta política para empezar el curso sin huelgas, da sensación de improvisación, poco rigor y falta de cimentación". "Una inversión de esta magnitud debería estar planificada, ubicada dentro de un plan estratégico, en lugar de aparecer como una decisión de carácter táctico-político, para superar una coyuntura de presiones y tensiones con los sindicatos", agregan.

Sobre esa cuestión se posicionó hace unos días la Affac, señalando que esos 170 millones y esas 3.500 contrataciones hechas "con sentido" podrían suponer el impulso que la escuela inclusiva necesita (y que la propia ley exige), contratando a psicopedagogos y a profesores de educación especial.