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SOS de los bancos de alimentos vecinales de BCN al retrasarse la ayuda del ayuntamiento

Familias y voluntarios en el Rebost Solidari de Gràcia, el pasado jueves.

Familias y voluntarios en el Rebost Solidari de Gràcia, el pasado jueves. / ELISENDA PONS

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Las 4.000 personas que cada día pueden alimentarse gracias a los lotes que reparte el Rebost Solidari de Gràcia no tienen dónde buscar comida si cierra el local. Muchos centros de distribución de alimentos en Barcelona tienen lista de espera, y no existe un local similar en el barrio. "Hemos decidido aguantar unos meses más, sabemos que no hay ninguna alternativa para ellos", explica el coordinador del Rebost, Josep Manel Alexandre. Como los de Gràcia, otras 63 entidades más de la ciudad aún no han cobrado las ayudas extras que anunció el ayuntamiento en plena pandemia. Un portavoz municipal promete que el pago llegará a final del mes que viene.

Más de 8.000 familias barcelonesas dependen de los centros de distribución de alimentos y mil más lo hacen a través de las redes de apoyo vecinal. Todos son gestionados por entidades sociales y proyectos sin ánimo de lucro, que cubren las demandas más básicas de hogares. En muchos casos, como pasa en Gràcia, los trabajadores sociales municipales indican a las familias que deben acudir a una de estas entidades para que les den la comida para pasar el mes.

Aparte de la subvención anual a las entidades, el consistorio habilitó unas ayudas extra de hasta 15.000 euros para todos aquellos proyectos nacidos de la pandemia del coronavirus, o que habían incrementado de forma brutal la demanda a raíz del parón económico tras el virus. Un total de 64 entidades tramitaron estas ayudas durante el mes de julio y esperaron cobrarlo a lo largo de 2020. "Nos han pedido disculpas, nos dicen que están sobrepasados, pero la realidad es que aún no la hemos cobrado. Nos estamos quedando sin dinero para nada, no somos una entidad que tenga un patronato o un mecenas detrás, sobrevivimos con la solidaridad vecinal", aclaraba este jueves Josep Manel Alexandre después de reunirse con representantes del ayuntamiento.

Retraso por la pandemia

El consistorio admite el retraso en los pagos y dice que la pandemia no ha permitido un "seguimiento individualizado" de los expedientes. Barcelona se compromete a firmar un convenio el 31 de marzo para acelerar los pagos. "Cruzo los dedos para que el dinero llegue antes del verano", asume Alexandre.

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En el caso del Rebost, además, la situación es doblemente crítica. Además de no recibir esta ayuda extra, tampoco han cobrado la subvención anual tramitada para 2019. El consistorio se excusa en una justificación errónea. "Nosotros lo tramitamos en enero del 2020, y el 23 de diciembre nos dijeron que no estaba bien justificada. ¿Qué les costaba avisarnos antes?", se queja Alexandre. De esta forma, han perdido el 30% de los ingresos necesarios. El ayuntamiento admite el retraso en esta gestión, y se compromete a pagar para evitar el cierre.

"Esperaremos tres meses más, pero si no llega el dinero tendremos que cerrar. Esperemos que con donaciones de vecinos, particulares y comercios podamos aguantar un poco más", dice el coordinador del Rebost Solidari de Gràcia. Quien pueda colaborar en la alimentación de esas 4.000 familias pueden aportar fondos siguiendo este enlace https://donacions.rebostsolidaridegracia.cat.