21 oct 2020

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Uno de los domicilios de un investigado por narcotráfico en Sabadell. 

Las finanzas de la mafia de la marihuana, en el punto de mira de los Mossos

Guillem Sànchez | 17 septiembre 2020

Cambio de paradigma en la lucha policial para debilitar el potencial económico de las organizaciones criminales. En el caso 'Neretva' uno de los cabecillas había adquirido 11 propiedades inmobiliarias

La proliferación del narcotráfico de marihuana en Catalunya, convertida desde hace años en el principal territorio productor y exportador de esta droga al resto de Europa y en el nido que eligen organizaciones criminales extranjeras para lucrarse con este negocio, amenaza con corromper a la sociedad catalana, tal como concluía un informe de los Mossos d’Esquadra, avanzado por EL PERIÓDICO. Un riesgo que recae sobre estructuras públicas como los cuerpos policiales o los poderes políticos pero también sobre el ciudadano normal, tentado como el resto por un negocio fácil que reporta ingresos en un contexto de crisis económica. Existen varias circunstancias ya conocidas que explican este fenómeno –un Código Penal más laxo que en el resto de países, una ubicación geográfica idónea o una percepción social condescendiente con los peligros reales que conlleva el boom, entre otros– pero un solo motivo: da mucho dinero. Por eso la policía catalana, en una lucha que cada vez exige más recursos de seguridad, apunta al bolsillo de las mafias. 

"Lo que no tiene ningún sentido es que salga a cuenta traficar con marihuana. Por un lado las penas asociadas al delito son tan bajas que los arrestados casi nunca ingresan en prisión y por el otro el dinero amasado con una actividad ilegal sigue en sus manos después de ser detenidos y juzgados", razonan fuentes de la Divisió d’Investigació Criminal (DIC), desde donde coordinan un cambio de paradigma para revertir una expansión que califican sin tapujos como "la amenaza más grave para la paz social".

El blanqueo

Con la activación del 'Pla d'Acció Marihuana', los Mossos destinan agentes "especializados en materia económica" que elaboran dos informes. El primero es patrimonial y persigue calcular cuánto se ha obtenido con el dinero de la droga. El segundo se centra en el blanqueo de capitales, que permite atribuir a los miembros del grupo un segundo delito más penado que el de narcotráfico. Son dos pesquisas que evolucionan en paralelo a la investigación que se centra en el entramado de producción y exportación de cannabis. El primero, aunque no cristalice en un aumento de la condena, resulta fundamental por varios motivos: impide que al delincuente le salga rentable delinquir porque se comisan los activos adquiridos con el dinero de la droga –efectivo, coches, propiedades inmobiliarias…–, a través de su subasta el Estado "recupera parte de los ingresos que perdía a través de operaciones no tributadas" y, en última instancia, debilita la capacidad de actuar de los traficantes. "Sin golpear a sus finanzas se han dado casos de organizaciones que han reflotado en un tiempo récord después de sufrir una operación policial", subrayan desde la DIC. No se trata de un detalle menor sino del fondo de la cuestión: impedir que instalarse en Catalunya –o en el resto de España– sea una inversión atractiva para las redes internacionales. 

El blanqueo de capitales, descrito en los artículos 301 y 298 del Código Penal y en la ley 10/2010 de Prevención del blanqueo de capitales y de financiación del terrorismo, no consiste únicamente en comprarse cosas con el dinero de la marihuana sino en 'lavar' este dinero negro. Perseguir este delito requiere contar con policías bregados en economía porque se investiga la fiscalidad de empresas y personas físicas hasta poder dibujar el recorrido que siguen los euros. Los traficantes de las redes más grandes en Catalunya "acostumbran a blanquearlo creando entramados de distintas empresas" con sedes en distintos países y en cada una de estas "sitúan testaferros como administradores y dueños de las cuentas bancarias". En el caso 'Neretva' los Mossos hallaron a un joven que poseía 11 propiedades inmobiliarias

El boom

El boom de un mercado negro de la marihuana tiene consecuencias para la seguridad –hasta Catalunya peregrinan criminales y matones violentos de otros países para proteger su inversión y atacar a las bandas rivales, una competencia sumergida que deja entre 3 y 5 muertos anuales–, para la salud –los narcos cultivan plantas modificadas que tienen un THC cada vez más potente y resulta muy perjudicial sobre todo para los jóvenes– y económicas –el mercado negro corroe por dentro el equilibrio inestable de los trabajos y los sueldos– . Esta última sea quizá la derivada más desconocida.

El negocio de la droga enriquece a traficantes claramente situados más allá de los márgenes legales pero también nutre a cada vez más ciudadanos que miran hacia otro lado. "El dueño que alquila una nave industrial a un particular y no pregunta nada cuando recibe el dinero en efectivo y no aprecia ninguna actividad comercial concreta en su interior. O el propietario de una empresa de alquiler de camiones que intuye para qué quieren los vehículos algunos clientes. O los proveedores del instrumental que requieren las plantaciones 'indoor' –lámparas, extractores, aires acondicionados…–. O los trabajadores contratados para instalar cultivos cada vez más especializados que necesitan a electricistas o jardineros. Año a año aumenta el volumen de gente que gana dinero y sabe –o no quiere saber– que está participando del negocio de la marihuana. Muchos se mueven dentro de un terreno gris", avisan desde la DIC.

Tampoco existen estudios concluyentes acerca de cuántos ingresos pierden las arcas públicas en impuestos no declarados de transacciones económicas derivadas del mercado del cannabis. Según el profesor de Economia de la Univeristat de BarcelonaDaniel Montolio, anualmente, a pesar de que son solo "estimaciones", el volumen total de negocio en España ronda los 8.500 millones de euros lo cual signifia que se escapan en impuestos unos 3.300 millones

El intento de legalizar el consumo de los clubs cannábicos en Catalunya –la ley del Parlament se encuentra actualmente suspendida por el Tribunal Constitucional– no ha funcionado, según los Mossos. Su existencia fue percibida por las mafias como un aliciente más para instalarse aquí y aprovechar la cobertura legal de las asociaciones para –sin voluntad alguna de respetar el manual de buenas prácticas de los clubs– cultivar y traficar y, además, blanquear parte de los beneficios a través de la estructura declarada.

La tentación que ejerce el dinero fácil de la marihuana sobre una sociedad como la catalana no es despreciable. Al contrario: es alarmante. Por eso desde los Mossos d’Esquadra llaman a las autoridades a concienciar del rumbo de los acontecimientos.

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