30 sep 2020

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investigación europea

La pérdida de olfato en covid-19 es diferente a la del resfriado común

Los pacientes con coronavirus pueden respirar libremente, no tienden a tener la nariz tapada o goteando y no pueden detectar los sabores amargos o dulces

Estos hallazgos dan peso a la teoría de que el patógeno infecta el cerebro y el sistema nervioso central

Europa Press

Una mujer tose con una mascarilla puesta.

Una mujer tose con una mascarilla puesta.

Una nueva investigación de un grupo europeo de expertos en trastornos del olfato ha mostrado cómo la pérdida de olor asociada a la infección por covid-19 difiere de lo que típicamente se puede experimentar con un resfriado fuerte o una gripe.

Este nuevo estudio, publicado en la revista 'Rhinology', es el primero en comparar cómo las personas con trastornos del olfato y el gusto relacionados con el covid-19 difieren de aquellos que tienen otras causas de infecciones del tracto respiratorio superior.

Las principales diferencias encontradas son que, aunque los pacientes con covid-19 también pierden el sentido del olfato, pueden respirar libremente, no tienden a tener la nariz tapada o goteando y no pueden detectar los sabores amargos o dulces. Estos hallazgos dan peso a la teoría de que el covid-19 infecta el cerebro y el sistema nervioso central.

"La pérdida del olfato y el gusto es un síntoma prominente del covid-19, sin embargo también es un síntoma común de tener un resfriado fuerte. Queríamos saber exactamente qué diferencia la pérdida del olfato del covid-19 con el tipo de pérdida del olfato que se puede tener con un resfriado y la nariz tapada", explica el investigador principal, Carl Philpott.

El equipo de investigación llevó a cabo pruebas de olfato y gusto en 10 pacientes de covid-19, 10 personas con resfriados fuertes y un grupo de control de 10 personas sanas, todos emparejados por edad y sexo. Los investigadores encontraron que la pérdida de olor era mucho más profunda en las patentes de covid-19. Eran menos capaces de identificar los olores, y no eran capaces de identificar los sabores amargos o dulces. De hecho, era esta pérdida del verdadero sabor la que parecía estar presente en los pacientes de covid-19 en comparación con los que estaban resfriados.

"Esto es muy emocionante porque significa que las pruebas olfativas y gustativas podrían utilizarse para discriminar entre los pacientes de covid-19 y las personas con un resfriado o gripe regular. Aunque estas pruebas no podrían sustituir a los instrumentos de diagnóstico formales, como los hisopos de garganta, podrían ser una alternativa cuando no se dispone de pruebas convencionales o cuando se necesita una detección rápida, en particular en el nivel de atención primaria, en los departamentos de emergencia o en los aeropuertos", apunta el investigador.