12 jul 2020

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Un sector en expansión

Alerta por la captación de dinero a menores con juegos 'online'

Un congreso de una asociación de ludópatas alerta del auge de las ligas deportivas 'online'

Las partidas más populares reclaman pagos para mejorar las prestaciones para competir

Óscar Hernández

Un niño juega al Fortnite con su ordenador.

Un niño juega al Fortnite con su ordenador. / Joan Cortadellas

El auge de los juegos en línea, muchos de ellos en forma de auténticas ligas deportivas profesionalizadas pero virtuales, ha disparado las alertas por un flanco: algunos de estos programas intentar captar a menores para participar en competiciones con otros jugadores en las que también se les pide dinero para mejorar sus habilidades.

El problema se puso de manifiesto ayer en la celebración del Congreso sobre Juego Responsable organizado por la Associació Centre Català d'Adiccions Socials (Acencas), de afectados por ludopatías, en el Museu Marítim de Barcelona. En el encuentro participaron responsables de empresas dedicadas a diferentes tipos de juego, así como de la Generalitat, el Gobierno vasco y del Estado.

Tomás Roy, director del Área de Estrategia  de Seguridad de la Agència de Ciberseguretat de Catalunya lo dejó muy claro: "Los videojuegos no son gratuitos. No hay nada gratuito. Si en un juego lo quieres todo abierto, debes pagar la versión 'De Luxe'. Hasta 'Frozen', con el que juega mi hija pequeña, hace pagar para conseguir más bolas de nieve o para disponer de más personajes. Si no lo haces, estos aparecen con candados y no los puedes utilizar".

Sector en crecimiento

El problema se agrava en el sector de los juegos deportivos en línea, los denominados 'eSports' o deportes electrónicos, negocio que en tres años ha duplicado el número de jugadores en todo el mundo pasando de 355 millones en el 2017 a 454 millones el año pasado. Se trata de competiciones con sus propias ligas mundiales –las más conocidas son Electronic Sports League y Liga de Videojuegos Profesional– en las que compiten jugadores profesionalizados como ocurre en el mundo físico. Un ejemplo es el de la liga de fútbol mundial de la FIFA. Según el ponente de la Agència de Ciberseguretat, "este vídeojuego se ha convertido en una máquina tragaperras con la modalidad de los micropagos". Otros no deportivos, como 'Fortnite', también cobran por mejorar prestacionesen las partidas.

De izquierda a derecha, Francesc Perendreu, presidente de Acencas; Susana Ortega, directora de Azar Plus, y Carlos Duelo, directivo de Cirsa, en el Congreso sobre Juego Responsable. / JOAN CORTADELLAS

Estos micropagos son los que permiten a los jugadores adquirir determinadas habilidades que les llevarían meses de entrenamiento 'on line' conseguir y que los juegos en línea ofrecen continuamente. Es lo que los expertos de este sector en auge denominan 'Pay to Win', o pagar para ganar. "Este es un problema grave de los videojuegos, porque te proponen que inviertas dinero para mejorar el juego", explicó Joan Prats, director de la productora JPPro, locutor del programa de radio 'Tribuna Marca' y director de la academia The Dog King, que forma a jugadores virtuales desde los 6 años. 

Academia para niños jugadores

Prats presentó su ponencia, 'eSports, una realidad imparable', acompañado de otros dos miembros de su productora, Mar Jiménez y Marc Truco. "En el juego de la FIFA hay que invertir hasta 6.000 euros para tener un equipo con el que poder ganar campeonatos", precisó Prats. "Y ese es el principal riesgo ya que los adolescentes son impacientes y están dispuestos a pagar". El auge del sector es tal que, según explicó su compañero Truco, los 'eSports' facturaron unos mil millones de euros el año pasado. Y su crecimiento avanza imparable. "Bélgica y Holanda ya han probibido el 'pay to win', pero los jugadores de esos países se quejan ahora de que en el resto los que compiten sí pueden pagar y mejorar así sus equipos", afirmó Prats.

Precisamente Prats y su equipo han creado la escuela The Dog King, para que los niños y jóvenes aprendan a jugar desde pequeños y se puedan convertir en jugadores profesionales, como si de una actividad extraescolar más se tratara. "En nuestra academia entran con 6 y 7 años para jugar pero también para aprender valores. Y a partir de los 13 ya se les entrena para ser profesionales", dijo Prats, quien asegura que las familias pagan unos 60 euros al mes por tres horas de entrenamiento semanal en esta peculiar academia que está en Premià de Mar y prevé abrir nuevos centros. Reconoce que a ella acuden chicos y chicas que juegan demasiado, y allí pueden ser atendidos por psicólogos, hasta aquellos que quieren progresar en este campo para profesionalizarse y ganar dinero.

La jornada organizada por Acencas también abordó la necesidad de regular la publicidad de las apuestas, tanto 'online' como en establecimientos. De hecho, el presidente de la oenegé, Francesc Perendreu, se felicitó de la inminente aprobación de un decreto. "La Administración siempre va un paso atrás. No porque sea lenta, sino porque debe ser garantista y escuchar a todos los actores", afirmó Aitor Uriarte, director general de Juego del País Vasco.