02 dic 2020

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Barcelona pide una regulación que quite puntos por circular con vehículos contaminantes

Pere Navarro recuerda que sólo se pueden restar por conductas que pongan en peligro la seguridad vial

El estudio ambiental del ayuntamiento admite que la ZBE no será suficiente

Luis Benavides / Manuel Vilaseró

Tráfico en la Ronda de Dalt de Barcelona.

Tráfico en la Ronda de Dalt de Barcelona. / RICARD CUGAT

El concejal de Transició Energètica del Ayuntamiento de Barcelona, ​​Eloi Badia, ha pedido este lunes al Estado que regule para que circular con vehículos contaminantes no solo pueda conllevar una sanción, como pasará a partir de 2020 en Barcelona, ​​sino también la retirada de puntos del carnet. La respuesta del director general de Tráfico, Pere Navarro, ha llegado a las pocas horas. "Nosotros estamos completamente alineados con la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y le daremos todo el apoyo que necesite, pero la retirada de puntos está vinculada exclusivamente a cuestiones de seguridad vial y no somos partidarios de cambiarlo", ha advertido  a EL PERIÓDICO.  

Eloi Badia, en declaraciones a TV-3, había indicado para hacerlo posible es necesario que el gobierno español regule las sanciones agravadas por motivos de salud, pero Navarro apunta que en ese caso se trataría de aumentar el importe de la multa, no de detraer puntos y, de todos modos, habría que estudiarlo jurídicamente.

El precedente del carril bus

El director general de Tráfico ha recordado que cuando se creó el carnet por puntos sí que se introdujo una sanción que no era por motivos de seguridad vial. Se perdían puntos por aparcar en el carril bus. Se hizo precisamente a petición del Ayuntamiento de Barcelona pero al poco tipo se reformó. "Nos dimos cuenta que no era congruente con el modelo de lucha contra la siniestralidad vial que representa el carnet por puntos", ha añadido.

Badia, por otra parte, ha reconocido que el propio estudio ambiental del ayuntamiento apunta que la ZBE no será suficiente para alcanzar los objetivos de la UE, tal y como siempre ha reiterado el consistorio. Con la restricción de la circulación en el ámbito de las Rondes de Barcelona se calcula que se puede disminuir en un 15% la contaminación del aire en Barcelona en el 2024. Ese porcentaje está lejos del 30%, el que podría permitir a la conurbación de Barcelona cumplir con los límites recomendados desde Europa. Será necesario aplicar otras medidas, ha recordado Badia, como el peaje urbano, aparcamientos disuasorios o medidas específicas con las escuelas.

Casi 2.000 alegaciones

Barcelona será la segunda ciudad española que utilizará las etiquetas ambientales de la DGT para reducir la contaminación. La primera fue la capital de España, con la creación de la área Madrid Central. Como ya ocurrió ahí, el proyecto ha recibido un aluvión de alegaciones, en el caso barcelonés 1.849 alegaciones. El gobierno municipal ya las está estudiando con la idea deno perder "el objetivo" de la ordenanza. Algunas atacan la medida por ser demasiado restrictiva, otras critican su ineficacia y piden una mayor valentía a las administraciones.

El titular de Transición Energética del consistorio ha asegurado que el problema de salud pública que supone la contaminación no se solucionará solo con un "plan renove" de la flota de vehículos que transitan por la ciudad como el que pretende impulsar le Generalitat con la recaudación del nuevo impuesto al CO2. El concejal ha apelado a esta administración y al Estado a invertir más en transporte público, especialmente interurbano. El concejal, asimismo, ha recordado que Barcelona tiene tres veces más tráfico que Londres. "Tenemos que reducir un 50% el número de vehículos que tiene ahora mismo la ciudad, y eso aún nos situaría lejos de Madrid o de Londres", ha subrayado.

El filtro para reducir el efecto contaminador de algunos vehículos es una de las soluciones planteadas en las alegaciones por asociaciones como la Federación Empresarial Catalana de Autotransporte de Viajeros (Fecav).  Badia ha subrayado que es competencia de la DGT y de momento, dice, solo se está hablando de vehículos pesados. La DGT, por su parte, tampoco ve con buenos ojos la cuestión del filtro, por la dificultad de controlar que el conductor no lo retira una vez ha pasado la prueba. El presidente de la Fecav, José María Chavarría, ha pedido además “un plazo superior de moratoria para el transporte en autobús que permita dar respuesta al incremento de la demanda que se dará con esta medida” y ayudas para llevar a cabo la renovación y ampliación de flotas.

En contra de más moratorias

En el otro extremo, el de los que considera que la ZBE en el ámbito de Rondes es una medida insuficiente, destaca la plataforma ciudadana Eixample Respira. Este grupo de vecinos ha mostrado su preocupación por las propuestas realizadas desde parte de algunos grupos políticos como ERC y JXCAT y ciertas entidades principalmente empresariales para debilitar “la ya de por si insuficiente propuesta” de ZBE de la capital catalana.

En un comunicado, la plataforma ha recordado que los niveles de contaminación son “excesivos” y tienen “claras consecuencias para la salud de los niños y niñas de esta ciudad”. Por este motivo, no entienden que algunos partidos políticos y asociaciones defiendan más moratorias que harían mucho más complicado alcanzar “los niveles óptimos de calidad del aire”. La moratoria permitirá circular, han recordado, a los vehículos comerciales, precisamente los “que circulan con mayor frecuencia por la ciudad de Barcelona”, aunque no tengan distintivo ambiental hasta el 2021.

La ZBE solo será eficaz, continúa el comunicado de la plataforma vecinal, si se restringe la circulación de vehículos no solo los que no tienen el distintivo ambiental de la DGT sino también de los vehículos diésel con etiqueta amarilla (B), algo que no está previsto en el calendario del Pla Metropolità de Mobilitat Urbana hasta el 2024.