Ir a contenido

CUMBRE DEL CLIMA MADRID

Catalunya ayudará a cambiar el coche a los afectados por la ZBE de Barcelona

Una parte de la recaudación del impuesto al CO2 se destinará la renovación del parque de vehículos

La nueva tasa creada por la Generalitat despierta interés entre los participantes en la Cumbre del Clima

Manuel Vilaseró

Trafico de coches y autobuses en la Diagonal  de Barcelona.

Trafico de coches y autobuses en la Diagonal  de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

Como en todas las cumbres del clima, la Generalitat también está presente en la de Madrid COP25. Esta vez con una novedad. Explica una medida pionera en España que está despertando gran interés: el impuesto al dióxido de carbono (CO2) de los vehículos que se empezará a pagar el año próximo. Parte de su recaudación revertirá en planes 'renove' a los que se podrían acoger, los propietarios de vehículos antiguos, entre otros, "los afectados por la zona de bajas emisiones de Barcelona" (ZBE), según ha contado este domingo en Madrid el 'conseller' de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet, tras participar en un encuentro de Regions4 .

A partir del próximo 1 de enero no podrán circular por el interior de las rondas de Barcelona al año los vehículos sin etiqueta de la DGT (diésel anteriores al 2006 y gasolina anteriores al 2000). Son los más antiguos, cuyos propietarios suelen coincidir con las personas de renta más baja. Si no los jubilan suele ser porque no se lo permite su economía.

Los recibos más altos

Se da la circunstancia, además, que los propietarios de estos automóviles más viejos serán los que abonarán los recibos más altos del impuesto del CO2, dado que este se paga por tramos en función del número de gramos que emiten por kilómetro.

Parece lógico que desde la administración se ayude a esos afectados a adquirir un vehículo nuevo, algo que vienen reclamando también los fabricantes de automóviles. Para que las ayudas sean efectivas deben dotarse de un presupuesto suficiente, un incógnita que por ahora no puede despejarse.

De 40 a 150 millones

No es posible prever qué cantidad del impuesto de CO2 podrá dedicarse a este capítulo. La recaudación del impuesto al CO2 se destinará también a otras acciones climáticas y medioambientales. El ‘conseller’ prevé que en el año de su arranque la recaudación alcance los 40 millones de euros, que irá elevando en ejercicios posteriores hasta alcanzar los 150.

La mitad de lo recaudado se destinará a un Fondo Climático que se invertirá en "potenciar el transporte público y la economía circular", además de a las citadas ayudas a la compra de vehículos limpios. La decisión definitiva la tomará una comisión recogida en la ley de Cambio Climático que crea el impuesto.

La otra mitad de la recaudación nutrirá otro fondo medioambiental "dirigido a preservar y mejorar nuestros espacios naturales y la biodiversidad".

Calendario ajustado

Respecto a las dudas sobre si el impuesto podrá estar listo para que se empiece a pagar el año próximo,  Calvet ha reconocido que "vamos con tiempo justo", pero estamos seguros que "lo podremos tener listo". Actualmente, el proyecto de ley que lo regula está en fase de enmiendas parciales en el Parlament de Catalunya y los plazos son muy ajustados. Si no se aprueba antes de fines de año no podría empezar a cobrarse hasta el 2021.