Novartis batalla para impedir la transparencia en torno a uno de sus medicamentos innovadores

El laboratorio acude a la justicia para mantener en secreto los criterios de inclusión en la financiación pública

Ha desarrollado Kymrian, la primera inmunoterapia CAR-T que forma parte de la cartera de servicios

Planta de Novartis en Stein, Suiza.

Planta de Novartis en Stein, Suiza. / REUTERS / ARND WIEGMANN

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Patricia Martín

Novartis, laboratorio fabricante de Kymriah, el primero de los tratamientos innovadores contra el cáncer -llamados CAR-T- financiado por la sanidad pública, ha interpuesto un recurso para evitar que se conozcan los criterios bajo los cuales se han incluido en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, pese a su alto precio, según denunció este lunes No es Sano, una plataforma integrada por Médicos del Mundo, la Organización Médica Colegial, Salud por Derecho o la Organización de Consumidores y Usuarios, entre otros colectivos.

Kymriah es un tratamiento personalizado que aprovecha las células del sistema inmunitario para reconocer y atacar los tumores. Está indicado para pacientes con leucemia linfoblástica aguda, un tipo de cáncer de la médula ósea y la sangre que afecta especialmente a niños y menores de 25 años. En abril, consiguió curar al primer paciente pediátrico, según informó el Hospital Sant Joan de Déu.

En este contexto, No es Sano pidió al Gobierno, a través del portal de transparencia, conocer el precio del medicamento y los criterios terapéuticos y económicos barajados. En enero del 2019, el Ejecutivo aclaró el precio del tratamiento, 320.000 euros, que se aplica bajo el novedoso sistema pago por resultados. Sin embargo, ofreció una información “genérica e incompleta” sobre las motivos que han llevado a su financiación pública, según No es Sano, que decidió entonces acudir al Consejo General de Transparencia, entidad le ha dado la razón y ha instado al Ejecutivo a facilitar la información.

Intereses comerciales

Pero Novartis, según la citada plataforma, ha acudido a la justicia, a través de un recurso en lo contencioso administrativo, para evitar que se conozca la información. El laboratorio “intenta así hacer prevalecer sus supuestos intereses comerciales por encima de los de la ciudadanía”, según Vanessa López, directora de Salud por Derecho.

La portavoz de la OCU, Ileana Izverniceanu, por su parte, señala que es “fundamental conocer en base a qué datos el Ministerio establece el precio de financiación de las nuevas terapias innovadoras, sobre todo cuando se conocen estimaciones de que su coste de desarrollo es significativamente inferior”.  

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La versión de Novartis

La farmaceútica ha emitido un comunicado en el que señala que ha acudido a la justicia porque en el proceso iniciado por No es Sano "no tuvo ocasión de ser escuchada". Asimismo, considera que el derecho a la información pública "debe ser ponderado" y "limitado cuando entra en conflicto con otros intereses protegidos". Por último, señala que ha sido el juzgado el que ha solicitado al Ministerio que mientras no resuelva la cuestión de fondo, no entregue la información solicitada.