08 abr 2020

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¿TRADICIÓN O ANACRONISMO?

El debate sobre los 'correbous' embiste también en las fiestas de Cardona

La localidad del Bages celebra seis festejos con toros tras la accidentada corrida celebrada en Vidreres

Luis Benavides

Tres heridos en el primer ’encierro’ de Cardona. / REGIÓ 7

La fiesta mayor de Cardona ha empezado este sábado con tres heridos en el primer 'correbous' de los seis que se celebrarán hasta el próximo fin de semana. En el municipio del Bages -uno del medio centenar que están autorizados en Catalunya para celebrar encierros- se torearán una veintena de animales, entre toros y vaquillas, alquilados por diferentes peñas y el ayuntamiento a diferentes ganaderías. Una semana después del accidentado ‘correbous’ de Vidreres, en el que una veintena de personas resultaron heridas y un toro fue abatido a tiros por la policía, todas las miradas están puestas en un festejo que los animalistas critican por anacrónico y que algunos ayuntamientos como Santpedor y Vidreres no descartan eliminar de sus futuros programas de fiestas.  

"Tristemente tiene que pasar algo como en Vidreres para que el tema esté encima de la mesa y se contemple la abolición de esta tradición que se ha demostrado que es peligrosa, porque no es la primera vez que pasa algo parecido", explica una de las portavoces de la Coordinadora per l’Abolició dels CorrebousHelena Escoda, en referencia al accidente de tráfico que tuvo lugar hace 10 años justamente en la misma localidad cuando una decena de vaquillas escaparon de la plaza. Los cazadores dieron con todas excepto con una que provocó un siniestro en la carretera. 

Escoda y otros miembros de la coordinadora se desplazaron al municipio de la Selva para recoger pruebas en caso de incumplimiento del reglamento de los ‘correbous’, que prohíbe entre otras cosas que haya menores de 14 años en la plaza y el consumo de alcohol entre los participantes. En Vidreres registraron ambas vulneraciones. "Comprobamos que la plaza de toros que montaron en Vidreres era una de las más seguras, sobre todo si las comparamos con las que se instalan en las Terres de l’Ebre, que suelen ser más precarias", añade la animalista.

Protesta frente al Parlament

Varias entidades animalistas se reunieron frente al Parlament el miércoles para pedir a todas las fuerzas políticas que apuesten por la abolición de los ‘correbous’.  "Pedimos valentía política para iniciar un debate firme y serio", señaló la directora de Anima NaturalisAïda Gascón, acompañada por representantes de otras entidades de defensa de los derechos de los animales como ADDA, Libera, Fundació Fauna y Anima Lex, entre otras. "Llevamos mucho tiempo trabajando en este tema e intentando sumar fuerzas", aseguró a EL PERIÓDICO Gascón.

Anima Naturalis tiene en marcha una campaña de recogida de firmas –ya llevan más de 64.000- y una web colaborativa (fiestacrueles.org) para denunciar el maltrato que sufren los toros en muchos festejos. "Estamos realizando la mayor y más profunda investigación de las más de 18.000 fiestas crueles con animales que año tras año se realizan en España, y que desgraciadamente van en aumento", detalla la web. "Ahora se vuelve a hablar de los ‘correbous’ y no queremos que vuelva a ser eclipsado por otros temas como el ‘procés’ o, en su momento, los atentados en la Rambla", detalla la activista de Anima Naturalis.

Consulta popular en Santpedor

El día después del polémico encierro, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Vidreres se reunió de urgencia con la entidad que organiza el ‘correbous’ desde hace tres décadas y anunció que en los próximos días informaría "del futuro de este evento" en el municipio, dejando así la puerta abierta su desaparición. El consistorio de Santpedor, por su parte, ya ha decidido que hará una consulta popular sobre el futuro de las vaquillas durante la fiesta mayor y espera tener listo el proceso participativo antes de acabar el año. En Cardona, en cambio, no quieren oír ni hablar de la abolición de su 'corre de bou', que se celebra desde el año 1674 coincidiendo con la festividad de la Virgen del Patrocinio.

Los encierros que se organizan en la localidad se desarrollan "escrupulosamente" según lo que marca la ley, según el alcalde de Cardona, Ferran Estruch, en declaraciones a ‘Regio 7’. De hecho, fuentes municipales explican que la participación de estos animales cumple con creces los mínimos que marca la normativa legal. Así, por ejemlo, si la ley limita la actividad de los toros en la plaza a 15 minutos, en Cardona solo pasan 10 minutos antes de volver al corral. Asimismo, el festejo cuenta con la presencia constante de un veterinario que supervisa el estado de los toros y vaquillas y puede decidir que salgan antes de la plaza si considera que el animal está cansado o se está produciendo alguna anomalía.

Algunos partidarios de los 'correbous' se escudan en el cumplimiento de la ley 34/2010, la que regula las fiestas tradicionales con toros. Esta norma establece "los requisitos y las condiciones" con el objeto de garantizar "los derechos, los intereses y la seguridad de los participantes y del público y, al mismo tiempo, la protección de los animales". La misma ley que prohibió las corridas de toros ampara otras fiestas con toros como los  'correbous', donde el animal no muere pero puede ser atado por los cuernos, embolado y, según los animalistas, sometido a un gran estrés. Según el preámbulo de la ley catalana, estos espectáculos marcan "todo el ritmo festivo de un evento extraordinario, propio de las raíces más profundas de Catalunya" y generan puestos de trabajo. 

La tauromaquia catalana recibió un duro golpe, reconocen los animalistas, pero consideran que la tortura continúa al excluir de la abolición en tierras catalanas de fiestas con toros sin la muerte del animal (artículo 6.2 del Decret Legislatiu 2/2008). "Hemos visto esta barbarie desde siempre y por eso los ‘correbous’ parecen poca cosa, pero no lo son",  añade Escoda.

"Raíces catalanas"

Respecto a las raíces catalanas de los ‘correbous’, la coordinadora a favor de la abolición de esta fiesta tiene serias dudas. "No creo que sea una tradición tan catalana. Más del 90% de los catalanes podrían estar a favor de eliminarlos según algunas encuestas realizadas estos días en medios catalanes", asegura Escoda.

En la misma línea, el partido animalista PACMA considera que es "el momento de ir a por todas". Según uno de sus portavoces, David Martínez, "los ‘correbous’ se concentran en zonas muy determinadas y la gran mayoría de catalanes rechaza esta tradición". En un comunicado, este partido ha exigido al Ayuntamiento de Vidreres la suspensión de cualquier festejo taurino al considerar que los ‘correbous’ son "prácticas peligrosas, tanto para las personas como para los animales". Si este tipo de festejos estuviesen prohibidos, añaden, se habrían evitado los heridos y  "la muerte a tiros" del animal.

Los animalistas coinciden en la necesidad de adaptar este festejo a los tiempos modernos. En algunos municipios catalanes como Canovelles y Mataró se usan toros de cartón piedra, y en otros se sustituye al animal por una enorme bola hinchable. Se trata de mantener las tradiciones, dicen, pero excluyendo el maltrato animal.