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BÚSQUEDA Y CAPTURA

Detenido en Senegal el violador fugado de El Dueso

Había entrado de forma irregular por la frontera entre Senegal y Gambia y llevaba documentación falsa

El Periódico

Guillermo Fernández Bueno estaba acompañado de su mujer, una trabajadora social, en el momento del arresto. / ATLAS VÍDEO

La Policía ha detenido este lunes en Senegal a Guillermo Fernández Bueno, el peligroso preso fugado condenado por violación y asesinato, en busca y captura internacional tras no regresar a la prisión de El Dueso (Cantabria) de un permiso de siete días. Según fuentes del Ministerio de Interior, el detenido, que iba junto a su pareja, presentaba características físicas coincidentes con las indicadas por la policía, pero había cambiado un poco su aspecto y portaba documentación falsa, por lo que hasta que no han cotejado sus huellas dactilares no han podido determinar por completo su identidad. 

La Policía Nacional detectó este domingo la entrada del sospechoso en Senegal a través de la frontera con Gambia y este lunes se ha producido la detención. Aunque inicialmente se puso en alerta especialmente a la Ertzantza, por la vinculación del hombre con la ciudad de Vitoria, la policía tuvo sospechas pronto de que Fernández Bueno podría haber escapado fuera del territorio español, por lo que activó una orden internacional de detención 

Se fugó durante un permiso

El recluso, condenado a 26 años y seis meses de prisión por violar y asesinar por asfixia en una cafetería de Vitoria a una empleada de la limpieza el 14 de diciembre del año 2000, además de otra condena de nueve años por otra agresión sexual cometida con anterioridad, debía haber regresado a la cárcel tras un permiso de siete días, pero no lo hizo. Inmediatamente, el centro penitenciario envió una comunicación a todas las jefaturas de las fuerzas de seguridad del Estado, que publicaron su fotografía en las redes sociales y pidieron la colaboración ciudadana para localizarle. 

Pero esos siete días de ventaja hasta que se dio la alerta, y la colaboración de personas de su entorno, facilitaron la huida de Fernández Bueso. Según fuentes penitenciarias, posteriormente se ha sabido que 15 días antes de su desaparición Fernández Bueno empezó a vender o a entregar a otros presos algunas de sus pertenencias, hasta dejar su celda casi vacía, por lo que creen que ya debería estar planeando su fuga tras haber sabido que se le había denegado el tercer grado, la posibilidad de salir a diario de la cárcel. Algo improbable para un reincidente al que aún le quedaban ocho años de condena.

Los vecinos del preso fugado indicaron a la Policía que habían visto cómo Fernández Bueno cargaba pertenencias en su vehículo junto a su pareja, una educadora social a la que conoció cuando esta trabajaba como voluntaria en la antigua prisión provincial de Santander.

La Junta de tratamiento de la prisión de El Dueso se opuso en repetidas ocasiones a los permisos otorgados a este condenado por violación y asesinato. Fuentes de Instituciones Penitenciarias han confirmado a Europa Press que en 2012, en el primer permiso solicitado por el recluso, Guillermo Fernández, la junta de tratamiento emitió un informe desfavorable. Posteriormente, el preso recurrió la decisión y el juez de vigilancia dio la razón a Fernández y aprobó el permiso.

Estas mismas fuentes señalan que la situación se repitió con los sucesivos permisos penitenciarios: la junta de tratamiento de El Dueso se opuso y el juez de vigilancia levantó el veto. Ante esta situación, la junta decidió no emitir informes desfavorables en los siguientes permisos al ser rectificados en varias ocasiones por una instancia superior.

Temas: Violadores

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