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una etapa cuestionada

Catalunya tiene bloqueada desde hace tres años la ley que debe mejorar la FP

Las diferencias entre departamentos de la Generalitat y luego el 155 frenaron el despliegue de la normativa

Falta crear la Agencia de Formación y Cualificación Profesionales que debe regular estos estudios

María Jesús Ibáñez

Un profesor explica el uso de una máquina a sus alumnos en el instituto El Calamot, en Gavà (Baix Llobregat).

Un profesor explica el uso de una máquina a sus alumnos en el instituto El Calamot, en Gavà (Baix Llobregat). / JOSEP GARCIA

El próximo 25 de junio el sistema catalán de formación profesional (FP), en el que este curso 2017-2018 están matriculados más de 117.000 estudiantes, tendría que pasar su primera evaluación, de acuerdo con la normativa aprobada por la Generalitat a mediados del 2015. Según lo previsto en la ley de la formación y cualificación profesional de Catalunya, el mes que viene tendría que realizarse un análisis pormenorizado de la situación para saber si la FP, esos estudios siempre tan denostados, han conseguido mejorar en inserción laboral y han reducido el abandono escolar, entre otros factores.

Pero no, este junio no habrá ni evaluación ni nada que se le parezca. Porque la ley no ha sido siquiera desplegada. Y eso que en su momento, después de unos duros años de recortes, limitaciones presupuestarias y escasa actividad legislativa, la Generalitat la presentó como la gran solución para corregir los males que sufren los ciclos formativos y como la palanca para "rebajar la tasa del 40% de trabajadores con un bajo nivel de cualificación profesional", dijo la entonces 'consellera' de Ensenyament, Irene Rigau.

Tres años después de su aprobación en el Parlament (con el voto a favor de todas las fuerzas políticas de la Cámara catalana, salvo ICV y la CUP), la ley está parada por los problemas que ha tenido la creación de la Agencia de Formación y Cualificación Profesionales de Catalunya, el organismo que debe ponerla en marcha y a la que se le asignó, por ejemplo, la regulación de becas y ayudas o el diseño de un plan de formación permanente para profesores y formadores de FP. 

Todo listo en octubre

"Estamos en ello y será lo primero que se active en cuanto haya un nuevo Govern", asegura Jordi Ficapal, presidente del Consell Català de Formació Professional, que se integrará en el nuevo organismo cuando este funcione. "Es cierto que se invirtió mucho tiempo en dilucidar a qué departamento de la Generalitat se adscribiría la agencia y en acordar el diseño de la misma, pero resultó que, cuando por fin se llegaba a un acuerdo, el Gobierno central aplicó el artículo 155", argumenta Ficapal. La creación de la comisión rectora de la agencia estaba lista para ser aprobada por el Consell Executiu en octubre pasado.

El problema, afirma Eduard Requena, responsable de la formación profesional en CCOO en Catalunya, "no ha sido el 155, sino las tensiones que hubo entre los diferentes departamentos de la Generalitat para ver a cuál de ellos se le adscribía la agencia". Tal adscripción, prosigue Requena, "debía de haberse realizado antes de junio del 2016, según dice la propia ley, pero el anterior Govern perdió dos años en discusiones internas". Si se hubieran resuelto a tiempo las diferencias, denuncia el sindicalista, "para cuando se aplicó el 155, la agencia ya habría llevado más de un año trabajando".

Reducir el abandono

Con todo, pese a la situación de bloqueo en que se encuentra la agencia, el Consell Català de Formació Professional asegura que en este tiempo han seguido trabajando igualmente para mejorar esta oferta educativa, que ha experimentado un gran auge en los últimos años. Uno de sus principales retos pasa por reducir las tasas de abandono que se registran, sobre todo, en los ciclos de grado medio, donde los sindicatos apuntan a un 35% de fracaso escolar.

Ficapal corrige, sin embargo, estos datos. Según la última información que le ha facilitado la Inspección de Ensenyament, el abandono de alumnos en los ciclos de grado medio es del 14,3%, mientras que en los de grado superior está en el 9,7%. ¿Cómo se explica tanta diferencia? "Pues porque los cálculos que se hacen a partir de cuántos estudiantes empiezan el primer curso de un ciclo y cuántos pasan a segundo no tienen en cuenta ni a los repetidores ni el hecho de que aún existen cursos que son solo de un año de duración", señala Ficapal. Tampoco toman en consideración que "hay mucha gente que no se matricula de todas las asignaturas dado que compagina estudios y trabajo".

"La FP de grado medio es desde luego una etapa difícil, porque eso es algo consustancial a la edad que tienen los estudiantes", admite. Para reducir el abandono, señala el presidente del consejo, se trabaja en "que la elección deje de hacerse, como ocurre ahora muy a menudo, solo en función del expediente académico del alumno, sino a partir de las habilidades y preferencias de esta persona". En este ámbito son clave, reconoce, los sistemas de orientación.

Reforzar la orientación de los alumnos de ESO (a través de unas buenas tutorías, por ejemplo, es uno de los tres ejes de actuación que se ha marcado la agencia de formación y cualificación. Los otros son la prospección del mercado laboral, que permita detectar y anticiparse a los cambios que puedan llegar, y la evaluación continua del modelo, que aportará indicadores sobre si el camino que se sigue es el correcto o no.

España suspende en competencias profesionales

Cuando la Unión Europea analiza si lo que aprenden los alumnos de formación profesional en los institutos encaja bien con lo que demandan las empresas, España suspende de forma estrepitosa. Ocupa el puesto número 28 de entre los 28 estados miembros de la UE. Los analistas comunitarios advierten de que el paro de larga duración que soporta el país y los problemas que hay para cubrir puestos estratégicos deberían hacer recapacitar a las autoridades educativas. La clave pasa, fundamentalmente, por revisar los contenidos de lo que se estudia en el sistema educativo y ver con qué competencias se gradúan los alumnos.

Algo mejor situada está España (se sitúa en el puesto 24º de 28) en lo referente a la transición que recorren los estudiantes entre que salen del instituto y se integran en el mundo laboral. La culpa, en este caso, la tiene la elevada tasa de abandono educativo temprano y el elevado paro juvenil, advierte el Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (Cedefop). El tercero de los indicadores que analiza la UE para determinar si la FP es eficiente, es el relativo al desarrollo de las competencias. Aquí, España es la 17ª.