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barómetro de la bofill

Los maestros creen que la escuela mejorará con más innovación, no con más disciplina

Los profesores señalan las condiciones laborales y la falta de apoyo institucional como obstáculos

La crisis ha castigado a los estudiantes más vulnerables, según el primer Edubarómetro de Catalunya

María Jesús Ibáñez

Una maestra conversa con dos niños en el aula de un colegio.

Una maestra conversa con dos niños en el aula de un colegio. / ELISENDA PONS

Si en la escuela hay margen de mejora, si de algún modo se puede conseguir que los estudiantes aprendan mejor, no será reforzando la disciplina y el nivel de exigencia, opinan los maestros. Se logrará más bien aplicando métodos de enseñanza innovadores y estimulando la colaboración entre los profesores, afirman de forma mayoritaria los propios docentes, que han sido encuestados por la fundación Jaume Bofill en el primer Edubarómetro hecho en Catalunya. Y, entonces, si tan clara tienen los profesores la solución, ¿por qué no la aplican? ¿Qué se lo impide? Fundamentalmente, responden, por la carga de trabajo que soportan tras los recortes de los últimos años y porque la Administración no les facilita los recursos necesarios para hacerlo, se justifican.

"Solo un 13% de los docentes catalanes creen que la vía de la disciplina y de la exigencia mejorarán el nivel formativo de sus alumnos, frente al 51% que defiende que el modo de conseguir la mejora pasa por incorporar métodos que impliquen más activamente a los alumnos y el 45% que piensa que hay que trabajar más colaborativamente con los compañeros", ha precisado Mònica Nadal, analista de la Bofill y coordinadora del estudio, presentado este jueves.

Entre las respuestas que han sorprendido a la fundación se encuentra la que da como resultado que "únicamente hay un 15% de profesores que ven necesario reforzar las materias básicas, como la lectura, la lectura y las matemáticas". "Pero creemos que eso supone un reconocimiento a los planes que se pusieron en marcha hace ya unos cursos en las escuelas catalanas, como los de fomento de la lectura, que son programas de más largo recorrido", ha indicado Nadal.

Un sistema en movimiento

La primera buena noticia que se puede extraer del Edubarómetro es que "el sistema educativo ha salido, en cierto modo, de la inercia en que se hallaba instalado hace unos años y ahora, tras la crisis y gracias a la resiliencia de los profesores, se encuentra en movimiento", ha subrayado la coordinadora del estudio.

La encuesta, en la que han participado 3.123 profesores de todas las etapas educativas, aporta varios mensajes optimistas, ha destacado Ismael Palacín, director de la fundación, especializada en el sistema educativo. "Pese a la crisis y los recortes, los índices de confianza de los maestros hacia el sistema educativo y hacia las escuelas en las que trabajan son elevados, de 5,8 y de 6,7 puntos sobre 10, respectivamente", ha puntualizado Nadal. Dos de cada tres docentes piensan que en los tres últimos años la escuela no ha empeorado (el 33,5% dice incluso que ha mejorado y el 36%, que se ha mantenido igual) y el 55,2% está convencido de que seguirá yendo a mejor en el próximo trienio.

Los más vulnerables

Después de años de crisis y de rigurosos recortes en educación, el 54% de los maestros aseguran (y en esto coinciden con los expertos del mundo académico) en que los más castigados por las restricciones han sido los colectivos de alumnos más vulnerables. "Queda muy claro hay que poner medios para luchar por la inclusión y la igualdad de oportunidades, es un aviso sobre lo que puede pasar dentro de unos años, cuando estos estudiantes vayan a terminar su etapa escolar", ha advertido Xavier Chavarría, presidente del Foro Europeo de Administradores de la Educación (FEAE), que ha participado en la presentación de los resultados del barómetro. 

La misma fundación Bofill constató en su anuario del 2016 que sería necesaria una inversión de 1.500 millones de euros para reducir las desigualdades que se han producido durante todos estos años. "Cuando los profesores argumentan que les falta tiempo para aplicar mejoras, están diciendo también que las aulas son cada vez más complejas, con una mayor diversidad de alumnos", ha puntualizado Jaume Aguilar, portavoz de la Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica (FMRP) en Catalunya, que ha reclamado a las administraciones que dejen "trabajar en paz" a los docentes, en lugar de imponerles cada vez más cargas burocráticas y "sistemas de evaluación que no son en absoluto motivadores".

La crisis también ha afectado negativamente a la renovación y mejora pedagógica, según el 41% de los docentes (la formación permanente financiada por la Generalitat llegó a reducirse un 96% en los años más duros de la crisis), y en general a la calidad de la enseñanza, con un 41% de respuestas. También han salido damnificadas las tutorías con los alumnos, según el 37% de los encuestados, lo que tiene especial incidencia en la atención individualizada de los estudiantes.

Más creativos y con valores

Muy por delante de la preparación académica y de la motivación por aprender, por encima incluso de la creatividad y el espíritu crítico, los profesores catalanes participantes en Edubarómetro consideran que "para que a un joven le vaya bien en la vida lo más importante es que sepa convivir y tener valores y que adquiera hábitos de trabajo y de esfuerzo", ha descrito Mònica Nadal.

Se da la circunstancia, ha apuntado Chavarría, de que "los valores, la convivencia y la creatividad son aprendizajes que, en la actualidad, no se evalúan habitualmente en las escuelas". 

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