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iniciativa pionera

Se buscan voluntarios para ver qué funciona en educación

EduCaixa llama a las escuelas innovadoras a presentar sus propuestas para que sean evaluadas y validadas

Los proyectos seleccionados serán analizados por investigadores universitarios y replicados en otros centros

María Jesús Ibáñez

Aula de la escuela pública Els Encants de Barcelona, que trabaja con metodologías innovadoras.

Aula de la escuela pública Els Encants de Barcelona, que trabaja con metodologías innovadoras. / DANNY CAMINAL

En una época en que tanto se habla de renovación educativa, en que los métodos pedagógicos están siendo revisados en profundidad y en que cada vez más escuelas se dicen innovadoras, hay una pregunta habitual entre los padres que sigue sin una respuesta 100% fiable: toda esa innovación, ¿realmente funciona? Faltan, reconocen los pedagogos, los maestros y los propios colegios, evidencias científicas que demuestren la validez de las nuevas metodologías. Para tener ese aval, antes hay que mirar qué están haciendo las escuelas, qué impacto tienen esas prácticas y, finalmente, si son extrapolables a otros centros. Hay que evaluarlo y eso, en España, se ha hecho poco.

"La neurociencia está confirmando ahora prácticas docentes que en algunos casos datan incluso de principios del siglo XX, pero faltan todavía elementos que certifiquen qué funciona en educación", ha constatado Patrícia Alocén, directora del departamento de Acción Educativa de la Fundació Bancària La Caixa. La entidad va a poner en marcha unas ayudas para que las escuelas que ya están llevando a cabo expericencias innovadoras puedan comprobar, con el apoyo de investigadores universitarios, si estas prácticas son efectivas. A cambio, los centros cuyas actividades sean seleccionadas deberán compartirlas con otros. La iniciativa es pionera en en el ámbito internacional.

"Sabemos que en educación no existe un oráculo que garantiza que, por ejemplo, enseñando Tecnología de un modo concreto se van a obtener siempre grandes resultados, pero hay que buscar evidencias que impliquen altas probabilidades de éxito, caminos que sean presuntamente firmes", ha agregado Arantxa Ribot, coordinadora de proyectos en el programa EduCaixa. 

Llamamiento abierto

El llamamiento a los colegios o institutos innovadores, que se cierra el próximo 5 de marzo, está abierto a centros de toda España y a todas las etapas educativas salvo la educación superior (universidad y ciclos superiores de formación profesional). El objetivo es elegir, de entre las propuetas recibidas, "a los tres, cuatro o cinco mejores, que se darán a conocer el próximo julio", ha indicado Ribot. La evaluación la harán grupos de investigación universitarios, que también colaborarán en la implantación de la práctica docente ganadora en otras escuelas durante el curso 2018-2019.

Los centros cuyo proyecto sea escogido recibirán una ayuda de 3.000 euros. Además, su nombre figurará, a modo de reconocimiento, junto a la propuesta didáctica, que será accesible en la página web de EduCaixa a partir del próximo septiembre. Los equipos evaluadores se embolsarán un máximo de 40.000 euros, ampliables en otros 10.000 destinados a la implantación de la iniciativa en otros colegios (para formación de profesorado o para preparación de materiales). Los que acepten participar como experimentales recibirán otros mil euros como compensación.

¿Pero no debería ser la Administración pública la que liderase un proyecto como este, pensarán algunos? La directora de Acción Educativa de la fundación ha precisado que hasta ahora han sido varios los responsables autonómicos que han mostrado interés por el proyecto. "Al final, lo que estamos ofreciendo aquí, que acabará con la creación de un repositorio abierto y accesible para todo el mundo, también beneficiará a las administraciones, porque supondrá una mejora del sistema", ha subrayado Alocén.

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