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MEDIDA CONTRA EL MACHISMO

Las paradas contra el acoso machista se abren paso en los autobuses nocturnos

Terrassa y Bilbao han aprobado establecer la parada a demanda de las mujeres, como ya hace Nantes y está a punto de hacer París

Barcelona y Valencia estudian sus propios planes mientras que Madrid dice que en su caso no es necesario

Manuel Vilaseró

Una mujer baja de un autobús de la ruta 8 del Nitbus de Barcelona.

Una mujer baja de un autobús de la ruta 8 del Nitbus de Barcelona. / FERRAN NADEU

La iniciativa pionera de algunas ciudades francesas de poner en marcha medidas en los transportes públicos para luchar contra las situaciones de acoso a las mujeres empieza a tener eco en España. El ejemplo concreto es la norma que el Ayuntamiento de Nantes aplica desde hace meses y que permite que las mujeres se bajen de los autobuses nocturnos fuera de las paradas reglamentarias. La medida ha sido copiada en Burdeos y la región parisina y en España ya ha sido aprobada en Bilbao y Terrassa. Barcelona ha anunciado que estudia los planes ya implantados en otras ciudades para poner en marcha el suyo.

El País Vasco ha tomado la delantera en este asunto. Con el objetivo de mejorar su seguridad y reducir el riesgo de que sean agredidas al bajarse del autobús en paradas alejadas de sus residencias o situadas en zonas desprotegidas o mal iluminadas, los autobuses públicos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria están en vías de implantar el concepto de parada a demanda de las mujeres. La medida, impulsada por EH Bildu en las tres capitales, ha encontrado un decidido apoyo del resto de formaciones.

Algunas reticencias

En Bilbao, la ciudad que ha dado el primer paso, la propuesta ya ha sido incorporada al reglamento de Bilbobus con la unanimidad de todos los partidos. Antes de verano, los autobuses bilbaínos –‘gautxoris’, pájaros nocturnos en euskera–, pondrán la medida en marcha en varias líneas a modo de experiencia piloto. Se sumarán en breve los ‘búhos’ de San Sebastián y los autobuses nocturnos de Vitoria.

Actualmente, los técnicos de los tres ayuntamientos elaboran los correspondientes protocolos en coordinación con las compañías de autobús para superar algunas reticencias. Aunque han apoyado la medida, los conductores de Bilbao temen que, si no se regula bien, el nuevo sistema pueda causar problemas de incumplimiento de horarios y descontrol. Una opción bien valorada es instalar postes a modo de paradas intermedias que solo se activarían de noche.

Limitación de movimientos

Esta parada intermedia también beneficiará a otros usuarios, como los de movilidad reducida, pero la iniciativa está destinada, sobre todo, a luchar contra la violencia machista.

Las asociaciones de mujeres defienden estas medidas apoyándose en un informe elaborado por el Instituto Vasco de la Mujer-Emakunde que revela que la sensación de seguridad de las mujeres es del 79% frente al 89% de los hombres. Esta circunstancia puede provocar que limiten sus movimientos, dado que el uso cotidiano del taxi, especialmente caro en el País Vasco, es inasumible por motivos económicos.

Más frecuencias de noche

Otra ciudad que podría seguir el mismo camino es València, que contempla esta opción desde que en el 2014 la plataforma Dones i Igualtat hizo una lectura de género de los datos de movilidad de la ciudad. Según cuenta la concejala de Igualdad, Isabel Lozano, a raíz de la constatación de que las mujeres utilizaban más los transportes públicos “salieron como propuestas las paradas intermedias y algo que ya se ha hecho que es el aumento de las frecuencias de noche, entre otras cosas para que estuvieran menos tiempo en las paradas”.

Ahora, el ayuntamiento tiene previsto estudiar si se pueden establecer esas paradas intermedias. “Puede ser una medida complementaria y útil aunque aún no hay ninguna decisión porque requiere un gran esfuerzo organizativo y de gestión. Lo vamos a estudiar con los técnicos y la gerencia de la empresa para analizar qué comporta en cuanto a cambio operativo, al reglamento de prestación del servicio o la seguridad de los propios conductores”, explica Giussepe Grezzi, concejal de Movilidad y responsable de la Empresa Municipal de Transportes (EMT).

"Alcance metropolitano"

En Catalunya ha sido el consistorio de Terrassa el primero en tomar una medida de este tipo; lo hizo hace poco más de una semana a propuesta del grupo municipal de la CUP. En Barcelona han tomado nota. La concejala de Feminismos del ayuntamiento barcelonés, Laura Pérez, valora la medida como una "muy buena iniciativa" que no se descarta aplicar en la capital catalana. "Estamos estudiando todos los modelos que se han ido aprobando para evaluar cómo podríamos aplicarlo aquí. Quizá se podría hacer una prueba piloto en algún punto concreto. No puede ser que las mujeres decidan volver antes a sus casas porque tengan miedo de coger el bus nocturno porque la parada les queda lejos. Es una cuestión de derecho a la ciudad". Según la concejala, se trata de una "cuestión de alcance metropolitano".

Madrid no cuenta con un servicio servicio de autobús a demanda para mujeres ni tiene en un horizonte próximo ponerlo en marcha. "No hemos detectado ningún problema de inseguridad en los trayectos de autobús de las líneas nocturnas y no creemos, por tanto, que aquí exista esta necesidad", ha manifestado un portavoz del área de Movilidad y Medio Ambiente del consistorio de la capital de España.