PEDERASTÍA EN LA ESCUELA

Carpetazo a las causas de dos pederastas confesos de los Maristas

El marco legal se alía con A. F. y A. E., que admitieron sus abusos sexuales y, al final, no serán juzgados

Un docente los reconoció a este diario y el otro lo hizo ante una víctima con una cámara oculta

A. F., el exprofesor de los Maristas Sants Les Corts, saliendo de su domicilio, en febrero pasado. 

A. F., el exprofesor de los Maristas Sants Les Corts, saliendo de su domicilio, en febrero pasado.  / Albert Bertran

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Guillem Sánchez
Guillem Sánchez

Redactor

Especialista en Sucesos, tribunales, asuntos policiales y de cuerpos de emergencias

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J. G. Albalat
J. G. Albalat

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Especialista en Judiciales

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Los causas abiertas contra A. F. y A. E., exprofesores de primaria en los colegios de los Maristas de Sants-Les Corts y de la Inmaculada en el Eixample, respectivamente, han sido archivadas. Los carpetazos judiciales se han decretado tras comprobar que las denuncias por abusos sexuales que pesaban sobre ambos educadores (dos para A. F. y una para A. E.) han prescrito.

Solo uno de los procesos judiciales iniciado contra los doce maestros de los Maristas acusados por sus exalumnos cotinúa abierto y tiene recorrido: el del profesor de gimnasia Joaquim Benítez (solo por cuatro delitos sexuales), que fue el que arrancó este escándalo de pederastia. Pero las causas de A. F. y de A. E. se distinguen del resto en algo sustancial: estos dos sobreseimientos se han dictado contra delincuentes sexuales que han confesado que sus denunciantes decían la verdad, como también hizo Benítez. 

La ley española permite denunciar los abusos solo durante un periodo de tiempo limitado. Cuando este plazo se supera, la víctima ya no puede perseguir judicialmente al agresor. Las demandas policiales presentadas contra A. F. y contra A. E. remiten a delitos que habrían cometido a finales de los años 70, 80 y comienzos de los 90. Por eso, y en riguroso cumplimiento del marco legal, contra el que por otro lado hay no pocas voces críticas, los dos jueces que se han visto obligados a acordar el sobreseimiento, a pesar de que EL PERIÓDICO publicó el 26 de febrero la confesión de A. E. y el 6 de marzola de A. F.

EL DEPREDADOR DE SANTS

A. F. era el tutor de una clase de quinto de EGB en el centro de Sants. Algunos años antes de jubilarse fue trasladado al colegio de Les Corts. En el de Sants, se le recuerda como un profesor carismático que organizaba colonias, creó por su cuenta una sala de informática, enseñaba a sus alumnos a revelar fotografías y montaba la obra de teatro 'Jesucristo Superstar'. Era un docente admirado por los alumnos. Hasta que cinco de ellos decidieron desenmascararlo.

El primero que lo hizo fue un hombre de 23 años que lo denunció en 1997. No sirvió de nada porque su demanda se archivó por prescripción. Los cuatro restantes lo hicieron en febrero del 2016, cuando surgieron las primeras denuncias contra docentes de los Maristas. Este diario los ha entrevistado a todos. Dos de ellos, además de explicarlo públicamente, denunciaron ante los Mossos

Entre ellos está J., un alumno de A. F. que, según su versión, sufrió sus agresiones sexuales durante seis años. Desde segundo de EGB hasta que terminó octavo. Este hombre, que estudió en Sants entre 1980 y 1988, tuvo que esconderse una cámara oculta y presentarse en el domicilio de A. F. para arrancarle una confesión que publicó este diario. Se vio obligado a hacerlo porque A. F. ya había mentido a dos reporteros de este medio asegurando que las acusaciones de estos cinco exalumnos eran falsas. Solo se lo reconoció a J., sin saber que estaba siendo grabado.

Tras la decisión del juez, los cinco exalumnos tendrán que conformarse con haber desenmascarado públicamente a A. F. Lo mismo que tendrán que aceptar las víctimas de A. E.

EL DIRECTOR EVITÓ LA DENUNCIA A TIEMPO

Tres exalumnos del colegio Maristas de la Inmaculada, en el Eixample, relataron los abusos que padecieron por parte de su tutor de primaria, A. E., cuando tenían 710 años. Las versiones de estas víctimas, que no tenían ninguna relación entre sí y formaban parte de promociones escolares distintas, coincidían.

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La madre de uno de ellos, en enero de 1993, acudió al colegio para denunciar que el profesor A. E. había realizado tocamientos a su hijo. Según esta mujer contó a este diario, el director del centro le prometió que este docente abandonaría la escuela pero a cambio le pidió que no denunciara los hechos porque eso asestaría un duro golpe “para el prestigio” de la escuela. Su hijo ha terminado presentando ahora la denuncia a los Mossos, la que ha cristalizado en una causa judicial abortada por prescripción. De haberlo hecho entonces, el resultado habría sido distinto. 

Tras difundir las experiencias de estos tres exalumnos, acontecidas entre las décadas de 1970 y 1990, hubo más exalumnos que se pusieron en contacto con este diario para identificarse como víctimas de A. E., aunque rechazaron informar de su caso a la policía. EL PERIÓDICO localizó a este profesor y, en una conversación telefónica, admitió que era cierto que practicaba tocamientos a los chicos.

Las víctimas piden la no prescripción y los juristas discrepan

Exalumnos de los colegios de los Maristas de Sants-Les Corts y la Inmacualada, en el distrito barcelonés de l'Eixample, y de Badalona, han presentado 43 denuncias contra 12 exdocentes, incluyendo las seis del año 2011 contra el hermano Lucio Zudaire, y un monitor de comedor que ejercía en el primer centro. La mayorúa de estos casos han sido archivados por prescripción. Al menos quedan abierto el del exprofesor de gimnasia Joaquín Benítez y el del momitor.