Ir a contenido

POLÉMICA ACCIÓN POLICIAL EN EL RAVAL

El caso que pudo quedar oculto

Los vídeos de la reducción violenta de Benítez grabados por vecinos impulsaron la investigación judicial

Agentes de los Mossos intentaron que no salieran a la luz imágenes y eliminaron pruebas en el lugar de los hechos

J. G. Albalat

“El barrio pide libertad”, “todos juntos de la mano”, “quieren imponer el respeto con sus placas, vosotros pelotas de goma, nosotros pancartas”, “gritamos más poesía, menos policía”. Estos son algunos de los versos de la canción 'Luchando derechos', del grupo de rap La Llama. La muerte de Juan Andrés Benítez tras ser reducido violentamente por agentes de los Mossos motivó su formación. “Él también era del Raval y nos hizo pensar que los próximos podríamos ser nosotros. Este caso y otros, como el de Ester Quintana, o algunos vividos en primera persona, inspiraron 'Luchando derechos', nuestro primer tema", explicó a EL PERIÓDICO el año pasado Abdesamad El Gandi, que junto con Waqar Nasim y Michael Harran montaron la banda.

Para estos jóvenes andar por la calle y que les pare un policía para pedirles la documentación es algo normal. Y se rebelan contra esta situación con sus estrofas. El colectivo La Llama se creó dentro del proyecto educativo y comunitario de la Asociación para Jovenes TEB y Ravalnet. “Estamos acostumbrados a que nos registren, pero lo de Juan Andrés fue demasiado”, exclamó en una anterior entrevista a este diario Michael.

EL IMPULSO DE LOS VECINOS

Esta es solo una pequeña muestra de cómo reaccionó el Raval ante la actuación de los Mossos d’Esquadra el 5 de octubre del 2013 cuando redujeron de forma violenta a Juan Andrés Benítez. Y es que fueron los vecinos del barrio donde residía Benítez (vivía en la calle Aurora) los que con sus denuncias, protestas y, sobre todo, las imágenes que algunos grabaron de la actuación policial hicieron que la muerte del empresario haya acabado en un juicio para depurar las responsabilidades penales de los agentes que intervinieron. Y también ayudó a destapar el caso la curiosidad de algún periodista que se acercó al lugar donde había pasado los hechos para conocer de primera mano qué había pasado esa noche.

Las acusaciones sostienen que los Mossos no lo pusieron fácil. De ahí que se impute a algunos agentes un delito de obstrucción a la justicia. Después de que Benítez fuera introducido en una de las ambulancias, dos policías (uno de ellos también acusado por la muerte) se dirigieron al lugar donde se había producido la detención y vertieron sobre la mancha de sangre que había una botella de agua, cuando lo que realmente debían haber hecho es preservarla, acotarla y fotografiarla al ser material de interés para la investigación. “Ya había agua sobre la mancha de sangre y terminé de limpiarla”. ¿Por qué? “Por higiene, el escenario debe quedar limpio”, declaró uno de los mossos. La jueza que investigó el caso sospechó que, realmente, lo que pretendían los agentes era borrar pruebas y encubrir los golpes que recibió el fallecido.

LOS MOSSOS LLAMAN A LA PUERTA

También se produjeron otras actuaciones extrañas tras el suceso. Una testigo confirmó a la jueza que después de que los mossos inmovilizaran a Benítez, dos de uniforme y otro de paisano llamaron a la puerta de su casa y le preguntaron si había grabado la violenta escena y que si era así les entregara la grabación. Esta vecina contestó que no había grabado nada. La fiscalía hace mención en su calificación provisional a un acontecimiento similar y por el que acusa a un mosso. En este caso, el agente se dirigió a una vecina que había hecho fotos y filmado con su móvil desde su casa. “Lejos de indicarle si podía” facilitarle el material por “su interés probatorio”, el agente le preguntó si había grabado algo, según la acusación. La señora le dijo que sí y, ante el agente, “procedió a su borrado inmediato".

0 Comentarios
cargando