24 oct 2020

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EL TIJERETAZO EN LA SANIDAD

Los usuarios empiezan a notar el efecto del recorte sanitario

Los hospitales han cerrado un 20% más de quirófanos y camas que otros veranos

La aplicación de los ajustes se hace de forma drástica y sin dirección institucional

ÀNGELS GALLARDO / Barcelona

El esfuerzo de médicos y enfermeras ha conseguido hasta ahora que el notable recorte presupuestario que la Conselleria de Salut ha aplicado a los hospitales públicos no se traduzca en desatención a los ciudadanos, como mínimo, en los procesos graves y urgentes, pero es claramente perceptible en todo aquello que no es una emergencia.

"El hospital está vacío", resume un destacado jefe de servicio del Hospital de Vall d'Hebron, de Barcelona, centro que, como todos los del Institut Català de la Salut (ICS) ha dejado de operar en un 50% de sus quirófanos --un 20% más que en los últimos veranos-- y no ha contratado a las 600 enfermeras que otros años hicieron suplencias. Aunque Salut no ha ofrecido aún cifras sobre las intervenciones quirúrgicas programadas que están siendo aplazadas desde mayo, resulta evidente que las 54.000 operaciones que estaban en lista de espera el pasado diciembre se habrán multiplicado. Los afectados no tienen en estos momentos una cita concreta para entrar en quirófano, ya que esa programación no se emprenderá antes de que finalice la actual fase de negociación y ajuste en que permanecen los centros sanitarios. "La incertidumbre es enorme en todos los hospitales --aseguró ayer Ramon Cunillera, director general del Consorci de Salut i Social de Catalunya (CSSC), que representa a 56 centros públicos concertados--. El objetivo general es adaptar los gastos al recorte y no contratar a personal suplente o eventual: los que siguen lo harán todo, esa es la idea".

En septiembre

Los 540 millones de euros que la Generalitat no abonará este año para financiar actividad médica en los 64 hospitales de la red pública --otros 400 millones se obtendrán ajustando la gestión de los centros-- serán más perceptibles a medida que se acerque el final del año, consideran, cuando sea necesario acelerar el ahorro para cerrar el ejercicio. "A partir de septiembre, las demoras que ahora afectan a la cirugía no urgente se extenderá a las visitas en las consultas externas, y a la actividad ordinaria de los hospitales", añadió Cunillera. "Este año no se cumplirán los plazos garantizados de las listas de espera quirúrgicas", dijo.

La dirección del Servei Català de la Salut marcó el pasado junio los ejes que deberían garantizar la asistencia urgente imprescindible en Catalunya, y agrupó la cirugía de máxima complejidad en los grandes hospitales de Barcelona. Más allá de esas directrices, cada hospital se ha de afanar en acatar los recortes según criterio exclusivo de su gerencia, que es quien toma decisiones sobre despidos de personal o supresión de servicios. "Nadie está coordinando cómo se aplican los recortes; nadie tiene una idea global de lo que está ocurriendo en los hospitales --asegura Cunillera--. Todos está en proceso de negociación".

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