Análisis

La función de la mezquita en el islam

La función de la mezquita en el islam
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Dolors Bramon
Dolors Bramon

Profesora emérita de Estudios Árabes e Islámicos de la UB

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La mezquita es fundamentalmente el lugar donde los musulmanes van a rezar. También se utiliza para otras funciones, como lugar de reunión, de enseñanza e incluso de descanso, pero no para ceremonias de circuncisiones, bodas o funerales. Su estructura suele ser rectangular para que los fieles puedan situarse en filas mirando hacia la alquibla, o sea, en dirección a La Meca, ciudad santa del islam. Esta alquibla, u orientación hacia el sur sureste en nuestra tierra, es indicada mediante una señal fija con una decoración especial --generalmente, en forma de hornacina en la pared-- que recibe el nombre de mihrab. A veces es muy suntuosa, como puede verse aún en la que se conserva en la actual catedral de Córdoba, antes mezquita, como es sabido.

El conjunto consta también de un lugar con agua corriente para que los musulmanes hagan sus abluciones y recuperen así el estado de pureza ritual antes de entrar a orar y de una torre adosada o minarete desde donde hasta hace poco tiempo la voz de un muecín –preferentemente ciego para preservar la intimidad de las casas– invitaba a los creyentes a rezar momentos antes del inicio de cada oración. Últimamente, en los países islámicos, su canto en directo ha sido sustituido por una grabación difundida por medio de altavoces, mientras que en los países no musulmanes este llamamiento público es inexistente.

La plegaria

Durante la plegaria, que es dirigida por un imán situado en la primera fila de los fieles para que estos puedan seguirlo y así efectuar todos juntos sus movimientos, los musulmanes se descalzan (solo por tradición, que no se sigue en los lugares fríos) y es preciso que se aíslen simbólicamente del mundo mediante un objeto que los separe del suelo, generalmente una alfombra.

A diferencia del cristianismo, la mezquita no precisa ningún tipo de ceremonia institucional ni consagración mientras sea un local que se considere digno, o sea que no sea una letrina, un vertedero de desechos, un matadero, etcétera, si bien los musulmanes catalanes demasiado a menudo se deben conformar con una nave industrial o con un garaje o similar.

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Del mismo modo que los cristianos tienen que ir a misa los domingos y otras fiestas señaladas, y que los judíos rezan en la sinagoga cadasabbath (sábado), los hombres musulmanes tienen que celebrar colectivamente en la mezquita la oración del mediodía de los viernes. Esta oración comunitaria es precedida por una alocución que dirige un predicador desde un lugar elevado, el mimbar, y que los fieles congregados escuchan de pie. Esta prédica --en la cual se utiliza la lengua del país y no el árabe, que es la lengua canónica del islam–se inicia con una alabanza a Dios, con una glosa de las virtudes del profetaMahomay con la recitación de algún pasaje del Corán. La segunda parte es libre y existen manuales para uso de los oradores.

Es obvio que cualquier creyente puede rezar individualmente donde quiera y cuando quiera, pero como todos los monoteísmos, los fieles tienen unos momentos prescritos para hacerlo conjuntamente.