El sábado le sienta bien a Sant Jordi

El sol y la suma de compradores de fin de semana y lectores abarrota las calles. La saturación de la Rambla de Catalunya desvía riadas de gente al paseo de Gràcia

ALBERT BERTRAN

El sábado le sienta bien a Sant Jordi
Un paseo por la Diada de Sant Jordi

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Tanto dudar, y resulta que el sábado le sienta la mar de bien a la 'diada' de Sant Jordi. La suma del los lectores / paseantes de la 'diada', de los compradores de fin de semana en los centros urbanos y de los turistas llenó a rebosar las calles de ciudades y barrios. Las colas para pedir firmas fueron más que notables, no fueron menores las de actividades como las jornadas de puertas abiertas a lugares normalmente vetados al ciudadano común (el Palau de la Generalitat y ayuntamientos como el de Barcelona) y las ventas de los libreros por lo menos tan buenas como las del año pasado.

Víctor Amela, Empar Moliner, Sergi Pàmies, Màrius Serra y Carles Capdevila y Pep Puig, los más vendidos en catalán

Todos contentos por la fiesta. Sobre todo, para qué engañarse, los autores que consiguieron entrar en esa categoría envidiada de 'los más vendidos por Sant Jordi'. Este año, un apretado pelotón de una docena de autores que descollan en la lista elaborada por el Gremi de Llibreters de Catalunya (y cuyas posiciones exactas aún podrían variar cuando se recojan los datos definitivos): Paula Hawkins y su 'La chica del tren' en catalán y castellano, Víctor Amela y sus guerrilleros carlistas, Sergi Pàmies y su barcelonismo excéntrico, Marie Kondo y sus recetas para una vida ordenada, los cuentos de Empar Moliner, el 'best-seller' de Julia NavarroRisto Mejide y su 'X', un libro que bebe mucho de sus artículos en EL PERIÓDICO, las últimas novelas de Màrius Serra, Eduardo Mendoza, Pep Puig y Almudena Grandes, la antológica edición completa de '13 Rúe del Percebe' de Francisco Ibáñez, Carles Capdevila con su preocupación por la educación y AuronPlay; un ejemplo del fenómeno de los 'youtubers' con libro que tanto preocupa a muchos. Aunque repasar este podio demuestra que hay un espacio para cada tipo de interés o exigencia lectora, y que todas suman.

EL PROBLEMA DE LA CONCENTRACIÓN

Sumar, lo que se dice sumar: la cantidad de paseantes que atestó el centro de Barcelona, donde 860 puestos con permiso para vender libros suman una tercera parte de los de toda Catalunya, y especialmente una peligrosamente saturada Rambla de Catalunya. El acuerdo de libreros y ayuntamiento para ir actuando con mano izquierda para recortar progresivamente metros a los puestos, esponjar áreas de circulación, desplazar actividad a la Diagonal y a un infrautilizado paseo de Gràcia y promocionar pequeños Sant Jordi locales alternativos, como los de Poblenou, Gràcia, Sarrià o el paseo de Sant Joan para el público familiar, se quedó a medias. El Gremi de Llibreters volvió a irritarse al ver hasta a cinco casetas de partidos políticos en la Rambla de Catalunya, cuando se había acordado desplazarlos, y la gente tomó espontáneamente la decisión de huir del embotellamiento en los peores momentos del día y asaltar el paseo de Gràcia.

Paula Hawkins, Julia Navarro, Marie Kondo, Risto Mejide, Almudena Grandes, Eduardo Mendoza, Ibáñez y AuronPlay triunfan en castellano

Por la mañana, la aglomeración ante la Casa Batlló adornada con las flores de la fundacio Arrels ya obligó a cortar dos carriles del paseo de Gràcia. Y por la tarde, la Guàrdia Urbana acabó por cortar el paseo entre Gran Via y Aragón, con la calzada ocupada de facto por miles de ciudadanos. Una imagen que hace plantear a varios representantes del sector del libro la necesidad de seguir esta dinámica, desplazar más puestos y actividades a este paseo y, por qué no, incluso dedicar a la feria del libro esa calzada que el movimiento real de la gente demuestra que se podría aprovechar. "Se ha de hacer una reflexión serena con el Ayuntamiento de Barcelona", reoconocía anoche el presidente del Gremi de Llibreters, Antoni Daura.    

LA CARA BUENA DE LA PRIMAVERA   

El tiempo ayudó también (menos en Girona). El tiempo y las previsiones del tiempo, que quizá al vaticinar lluvias disuadieron de hacer fines de semana y al limitarlas después a la tarde pudo animar a asaltar las calles por la mañana. Y la tardanza en llegar de las lloviznas (en Barcelona a las 19 horas, en Manresa a las 20 horas, pero no en Girona, donde cayó un chubasco a las 16 horas) hicieron alargar la tarde a los paseantes, cuando muchos libreros temían que tras comida y siesta hubiese una retirada general.

Con todo, en un año bueno las compras de libros se mantienen a todo trapo hasta las ocho o las nueve. Ayer, con lluvia y Barça, el Sant Jordi comercial acabó una o dos horas antes. Este es un elemento más que hizo extremar la prudencia al Gremi de Llibreters a la hora de pronunciarse sobre si las ventas se han incrementado sobre los 20 millones largos de euros de un 2015 ya de por sí de recuperación.

LA INCÓGNITA DE LAS VENTAS

La mañana fue, según la organización profesional, "excelente". Todos los libreros consultados estaban convencidos hasta media tarde de haber mejorado los resultados del año pasado. Algunos, como la pujante librería especializada Gigamesh, no descartaba incluso doblar su cifra de facturación. "Pero hasta que todos hayamos cerrado caja yo no tengo claro si hemos vendido más que el año pasado. Sí intuyo que como mínimo habremos quedado igual, pero no me atrevo a decir más", valoraba anoche el presidente de los libreros. "Nos dicen que las cifras de la semana previa han sido muy buenas. Pero no se puede olvidar que la primera quincena de abril fue dura, y costó mucho arrancar", recordaba con prudencia el director editorial del Grup 62, Emili Rosales.

En cualquier caso, hasta que los libreros introduzcan en sus sistemas internos las ventas de tiendas y puestos callejeros, y los transmitan al servicio de medición Libridata del gremio, no se podrá hacer una valoración afinada. Y estos datos no se difundirán hasta el próximo jueves 28 de abril.

EL DESCUENTO Y EL 2017

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Que las ventas se adelantasen a los días previos en gran parte ha generado una de las varias tensiones de este Sant Jordi: la tendencia de los libreros a adelantar también la oferta de descuentos del 10%, limitada inicialmente solo al día 23, se ha topado con mensajes conminatorios enviados desde el gremio de libreros, con avisos de posibles denuncias. 

Pero el año que viene no nos encontraremos con un Sant Jordi en sábado, sino en domingo. Y resultará aún más tentador empezar el descuento antes. Así que es inminente un debate en el sector. El presidente de los libreros es más bien contrario, y recuerda que "habra un debate" pero que en él se podría plantear incluso la supresión de los descuentos. En cambio, el presidente del Gremi d'Editors de Catalunya y de la Cambra del Llibre, Patrici Ticsis se muestra más abierto: "Sería razonable abrir un debate para plantearse normalizar prácticas que prácticamente todo el sector está llevando a cabo".