Reduce un 27% el avance

¿Por qué el nuevo fármaco para el alzhéimer es prometedor pese a encoger el cerebro?

Un fármaco experimental permite reducir un 27% la progresión del alzhéimer

Confirmada la eficacia del primer fármaco que frena los síntomas del alzhéimer

Un estudio arroja dudas sobre un prometedor medicamento contra el alzhéimer

El Barcelona Beta Brain Research Center (BBRC), de la Fundación Pasqual Maragall, explica por qué no implica necesariamente una "atrofia cerebral"

Día Mundial del Alzhéimer: ¿Cómo prevenir la primera causa de discapacidad entre los mayores?

Día Mundial del Alzhéimer: ¿Cómo prevenir la primera causa de discapacidad entre los mayores? / El Periódico

Beatriz Pérez

Beatriz Pérez

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Barcelona Beta Brain Research Center (BBRC), el instituto de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, se mantiene muy esperanzado con el lecanemab, el fármaco experimental para el alzhéimer que, según un ensayo clínico, ralentiza el deterioro cognitivo. Ayer, un estudio en la revista 'Neurology' arrojaba dudas sobre su efectividad, al descubrir que produce una probable reducción del volumen cerebral, algo que, según defiende el BBRC no implica "atrofia cerebral".

El lecanemab, desarrollado por la farmacéutica nipona Eisai y la estadounidense Biogen, fue aprobado experimentalmente en enero por procedimiento acelerado en Estados Unidos, tras un ensayo en el que reducía en un 27% el avance del alzhéimer. El resultado final de este ensayo, que confirmaba su eficacia pero también llamaba a seguir investigando los posibles efectos adversos del fármaco, fue la gran noticia del congreso de ensayos clínicos sobre la enfermedad de alzhéimer (CTAD, por sus siglas en inglés), que se celebró el pasado noviembre en San Francisco. El lecanemab no cura el alzhéimer, pero se trata posiblemente del primer fármaco, en la historia de la enfermedad, que la ralentiza. El estudio de ayer de 'Neurology', que llamaba a investigar más los cambios en el volumen del cerebro, fue una jarra de agua fría para algunos.

El alzhéimer aumenta la masa cerebral

Como explica Juan Domingo Gispert, responsable del Grupo de Investigación en Neuroimagen del BBRC e investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), es de sobras conocido que, en el alzhéimer, hay una pérdida de neuronas progresiva relacionada con la enfermedad que a su vez va asociada con una pérdida de volumen cerebral. Sin embargo, hay otros aspectos menos conocidos de este tipo de demencia.

"El amiloide-beta [una proteína característica del alzhéimer] se acumula en el cerebro hasta 20 años antes de que comience la neurodegeneración y ahí ya se produce un aumento del volumen cerebral, asociado precisamente a esta proteína. No sabemos por qué ocurre, pero sabemos que sucede en fases preclínicas de la enfermedad", explica Domingo. Así, el alzhéimer "parte" de un "aumento de volumen anormal".

Pero, además, los investigadores saben que las personas con alzhéimer que se tratan con terapias dirigidas al amiloide-beta (hasta ahora, todas eran experimentales) viven una "pérdida de volumen cerebral". Sin embargo, hasta ahora no "preocupaba tanto" porque tampoco mejoraban la cognición. "Lo que nos interesa ver en las personas que se tratan con el lecanemab no es si el cerebro aumenta o se reduce, sino si empeoran o no tan rápido como las que toman placebo", dice Domingo.

El primer fármaco efectivo

"[La reducción de volumen cerebral] no quiere decir que haya neurodegeneración, o que se pierdan neuronas. Quiere decir que la eliminación del amiloide-beta está provocando cambios en los compartimentos de agua que hay en el cerebro, pero es algo que cuesta demostrar porque estamos hablando de ensayos clínicos", señala el investigador.

Domingo sigue mostrándose esperanzado ante el lecanemab, pese a que el estudio de 'Neurology' demuestra que "aún hay muchas cosas que se desconocen" del alzhéimer en fases preclínicas. "Para mí -insiste este experto- el mensaje fundamental es que no se puede hacer la ecuación de que un menor volumen cerebral equivalga a mayor atrofia cerebral. De hecho, es al revés: en los sujetos en los que había una menor masa cerebral, los biomarcadores en plasma mejoraban".

Para él, los resultados del último estudio sobre el lecanemab no son "problemáticos", si bien todavía hay que seguir investigando el fármaco. "Es la primera vez que tenemos un ensayo que claramente demuestra que quitar el amiloide hace que no avance tanto la enfermedad. Aún hay cosas que desconocemos, como la seguridad [del fármaco]. Pero ya está demostrado que este fármaco puede cambiar el curso de la enfermedad. Estoy seguro de que va a ser una herramienta significativa", concluye.