26 feb 2020

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CAUSA DE LA TRANSMISIÓN

Vall dHebron descarta que un foco de bacterias contagiara a los bebés

El centro atribuye la proliferación de estos microorganismos a una transmisión cruzada

La Conselleria de Salut mantiene una investigación paralela para esclarecer los detalles del caso

El Periódico

Entrada de urgencias del hospital Vall d’Hebron

Entrada de urgencias del hospital Vall d’Hebron / ALVARO MONGE

Una semana después de la muerte de dos bebés prematuros en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Vall d'Hebron, el centro ha revelado que la bacteria multirresistente que agravó el estado de salud de los neonatos se propagó por transmisión cruzada, la principal vía de transmisión de gérmenes habitualmente atribuida a una contaminación accidental. Paralelamente, la institución descarta, en la investigación interna que ha llevado a cabo, que hubiera un foco ambiental a partir del cual se propagaran los microorganismos.

Los resultados de la investigación irían en la misma línea que las hipótesis en las que hasta ahora se han basado los profesionales sanitarios. La propagación de la bacteria es algo que relativamente frecuente en los ambientes hospitalarios y, por lo tanto, no puede atribuirse directamente a una negligencia sanitaria o las malas condiciones higiénicas en las que supuestamente se encontraban las instalaciones.

Fuentes de Vall d'Hebron aseguran que las conclusiones de este estudio interno sobre la transmisión de la bacteria 'Klebsiella pneumoniae' en la unidad de cuidados intensivos de neonatos ya han sido remitidas al Departament de Salut, quien también había reclamado una investigación para aclarar las vías de transmisión de estos microorganismos resistentes a los fármacos. Fuentes de la 'conselleria' confirman que mantienen abierta una investigación paralela para esclarecer el caso. 

Bacteria bajo investigación

Tras hacerse públicos estos resultados, Vall d'Hebron reafirma que la bacteria no fue la última responsable del fallecimiento de los bebés prematuros. Las muertes pueden ser atribuibles a una combinación de factores, entre los cuales destacan la edad y el peso de los niños (de 24 y 25 semanas de gestación y de apenas medio kilo). Este cuadro clínico inicial, ya de por sí delicado, dejó a los pequeños expuestos a una enterocolitis, una inflamación del intestino, muy frecuente entre los prematuros. Esta patología debilitó las defensas de los neonatos, lo que a su vez facilitó el paso de las bacterias a la circulación sanguínea y causó la sepsis (una respuesta mortal del organismo ante una infección).

El hospital también confirma que los otros bebés ingresados y afectados por esta bacteria multirresistente siguen sin presentar síntomas. Su estado actual, por lo tanto, haría menos probable que desarrollen una infección potencialmente letal como la que tan solo hace unas semanas ha causado la muerte de los otros dos niños. Mientras, tal y como anunciaban los responsables, Vall d'Hebron "ha tomado todas las medidas de prevención necesarias para evitar nuevos contagios".

En un comunicado emitido por Salut el pasado lunes se recuerda que la bacteria 'Klebsiella pneumoniae', situada ahora en el foco de la investigación de las autoridades sanitarias, afecta principalmente a los pacientes inmunodeprimidos. Es decir, aquellos con un sistema inmunitario debilitado y que, por lo tanto, tienen una menor capacidad para combatir infecciones. Es el caso, por ejemplo, de los neonatos prematuros, los pacientes quirúrgicos y las personas de avanzada edad con enfermedades de base. En estos, este microorganismo puede provocar infecciones como neumonías, sepsis y meningitis.