Mercado inmobiliario

Barcelona, Sabadell y Viladecans, las ciudades con más obra nueva iniciada en Catalunya desde inicios de 2023

La compraventa de viviendas no logra remontar en L’Hospitalet y el Baix Llobregat en 2023

Cuatro de cada diez habitantes del área de Barcelona destina casi la mitad de sus ingresos al alquiler

Sin opciones para acceder a una vivienda en Barcelona con 25.000 euros de renta

Carteles de pisos en venta en una inmobiliaria de Barcelona.

Carteles de pisos en venta en una inmobiliaria de Barcelona. / Ricard Cugat

Àlex Rebollo

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Barcelona (708), Sabadell (579) y Viladecans (507) coronan el ranking de las ciudades de Catalunya que más viviendas han empezado a construir desde que arrancó 2023 y hasta octubre de este año. Así lo reflejan los últimos datos de la Associació de Promotors de Catalunya (APCE), extraídos de la Agència de l’Habitatge de Catalunya

Del ‘top 10’ de municipios que más obra nueva han impulsado en los primeros tres trimestres del año, nueve se incluyen dentro de la provincia de Barcelona y solo uno, en el décimo puesto, pertenece a la demarcación de Girona: Castell d’Aro, Platja d’Aro i S’Agaró, con 224 viviendas iniciadas. Las otras urbes que la adelantan en la lista son: Esplugues de Llobregat (324), Badalona (266), Vilanova i la Geltrú (261), Sant Pere de Ribes (244), Cubelles (228) y Sant Joan Despí (227).

Si el foco se amplía a las comarcas con mayor actividad promotora, destaca el Baix Llobregat con 1.672 viviendas iniciadas y 1.584 acabadas, el Barcelonès con 1.155 viviendas iniciadas y 2.895 acabadas, y el Vallès Occidental con 1.541 viviendas iniciadas y 1.142 acabadas.

“Hemos ido recuperando volumen de producción, pero los aumentos son sobre valores absolutos pequeños. Estamos con unas cifras estancadas en los últimos años”, valoró Marc Torrent, director general de la APCE, durante la presentación del último balance de conjetura económica llevado por la patronal de la promoción inmobiliaria este martes 28 de noviembre en Sabadell. 

Descenso respecto a 2022

Torrent reconoció el “error” que supuso la construcción de oferta excesiva en los años previos a la crisis de 2008, llegando a más de 127.000 viviendas iniciadas en Catalunya en 2006, pero defendió que también lo fueron las 3.036 de 2013, el año con menor obra nueva empezada desde el 2000. Para el director general la APCE, “deberíamos tender a unas 25.000 viviendas anuales para llegar a equilibrar oferta y demanda”, una cifra derivada, entre otras cuestiones, de las previsiones de crecimiento poblacional en Catalunya del Pla Territorial Sectorial d’Habitatge de Catalunya para 2037.

Según reflejan los mismos datos de la Associació de Promotors, por lo que respecta a la provincia de Barcelona, durante los tres primeros trimestres de este año se han iniciado 7.304 viviendas, lo que supone un descenso del 17% respecto al mismo período del 2022. Respecto a las viviendas terminadas en el área de Barcelona (8.042), la cifra ha ido disminuyendo trimestre a trimestre: 3.044 en el primero, 2.750 en el segundo y 2.248 en el tercero. 

Pese a ello, desde la APCE destacan también que el número es un 17% superior respecto al mismo periodo del año pasado. Así, en cuanto a las viviendas terminadas durante los tres primeros trimestres de 2023, destacan: Barcelona (1.661), L'Hospitalet de Llobregat (646) y Badalona (485).

Compraventa de viviendas

En la provincia de Barcelona, los datos de compraventas correspondientes al primer semestre de 2023 de la APCE, también extraídos de la Agència d’Habitatge de Catalunya, indican que se han realizado 5.548 transacciones de compra de vivienda nueva, cifra un 5% inferior a la registrada durante el mismo período del año anterior. 

Y, en lo que se refiere a la vivienda usada, las compraventas efectuadas en estos primeros seis meses han sido de 26.155 transacciones, una cifra que representa una bajada del 4% respecto al mismo periodo del año 2022.

Se ha ralentizado el nivel de compraventas, pero tenemos tasas de incremento positivas. Se han ralentizado, pero se siguen materializando”, comentó por su parte durante la presentación Raúl Núñez, director banca de empresas del Centro de empresas de negocio inmobiliario de CaixaBank en Barcelona.

Por su parte, Marc Torrent apuntó a los sectores de la mitad superior de la pirámide poblacional como un posible destinatario para adquirir vivienda nueva, ya sea para hacer de ella un uso vacacional o mejorar las condiciones de su vivienda actual. Un sector poblacional con el que "todavía queda recorrido" para que acceda a un inmueble nuevo, pero que es "finito", tal y como advirtió a los promotores presentes en la sala. 

Las dificultades de los jóvenes

Sobre la parte baja de la baja de la pirámide, es decir, de 39 hacia abajo, el director general de la APCE explicó como los segmentos a los que ahora les toca emanciparse o que lo han hecho en los últimos años son mucho más cortos que en décadas pasadas, por lo que ha insistido en que no tiene sentido volver a construir a niveles previos a los de la crisis del 2008, pero que sí que existe "una demanda más alta de lo que estamos produciendo".

Además, ha comentado también las dificultades de esta parte de la población para acceder al mercado de compraventa de vivienda, entre otras cuestiones debido a que aunque los precios han subido, los sueldos no lo han hecho en proporción, o a la falta de ahorro -una condición ahora indispensable para acceder a créditos hipotecarios-. "Parece que estemos condenando a que los jóvenes tengan que vivir siempre de alquiler", ha dicho Torrent.

Pese a las dificultades para que los jóvenes accedan a una vivienda en propiedad, el alquiler tampoco es una solución sencilla para muchas personas, sobre todo para aquellas que residen en el área de Barcelona. Y es que en Sant Cugat, Barcelona, Castelldefels o Sant Just Desvern el precio medio de los nuevos contratos de alquiler se situaba, en el primer semestre de este 2023, por encima de los 1.100 euros al mes, una cifra muy superior a la media catalana (830,34 euros).

De hecho, el Institut Metròpoli hizo público recientemente un informe en el que destacaba que un 42,6% de la población de la región metropolitana de Barcelona que vivía de alquiler en 2022 ya tenía que destinar más de un 40% de sus ingresos a cubrir los gastos del alquiler. No es un dato aislado, el último informe anual del Banco de España también exponía que, en 2021, un 48,9% de los hogares españoles que residían en viviendas de alquiler se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social —el porcentaje más elevado de la Unión Europea—.

Ante este panorama de escalada generalizada de precios, la consellera de Territori, Ester Capella, reclamó este pasado mes de octubre al Gobierno español la aplicación la Ley de Vivienda y que permita a Catalunya regular los alquileres. También incidió en la falta de un parque de vivienda pública, lo que permitiría a las administraciones influir en el mercado de la vivienda de forma más efectiva. Un déficit de domicilios públicos que también se da a lo largo de España, ya que suponen tan solo un 1,6% del total de hogares del parque de vivienda español.