29 feb 2020

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Actuación frente a una necesidad

Rubí dispone de un nuevo servicio de atención y orientación para personas refugiadas

A través de los servicios municipales y el trabajo de entidades solidarias locales, el consistorio ha detectado la necesidad de ofrecer una respuesta específica para este colectivo que llega a la ciudad

Además de asesorarlas, se realizará un diagnóstico de la situación con una identificación de perfiles de asilo y refugio que dé lugar a una mejora en los protocolos de actuación y derivación en el municipio

El Periódico

La alcaldesa de Rubí, con el concejal de cooperación y la representante de la CCAR.

La alcaldesa de Rubí, con el concejal de cooperación y la representante de la CCAR. / ayuntamiento de rubí

El Ayuntamiento de Rubí, a través de un convenio firmado con la Comisión Catalana de Ayuda al Refugiado (CCAR), ha puesto en marcha un nuevo servicio de atención, orientación y derivación de personas refugiadas desde dónde, además de asesorar a las personas usuarias, se realizará un diagnóstico de la situación social del colectivo con una identificación de perfiles de asilo y refugio que dé lugar a una mejora en los protocolos de actuación y derivación en el municipio, así como a una más cuidadosa detección de necesidades. También se realizan talleres informativos y formativos. 

El servicio recoge el compromiso de la moción de apoyo a la acogida de la población refugiada víctima de conflictos armados en el Mediterráneo que impulsó el Consejo Municipal de Cooperación en colaboración con la Associació Catalana de Municipis, el Fons Català de Cooperació y la Federació de Municipis de Catalunya y que el Pleno del Ayuntamiento de Rubí aprobó por unanimidad el 1 de octubre de 2015.

Actuación frente a una necesidad

A través del Servicio de Primera Acogida y el Servicio de Atención a la Movilidad Internacional (SAMI), que el consistorio ofrece desde 2016, y gracias al trabajo de entidades locales como Rubí Solidari, Rubí Acull, la Asociación de vecinos de Las Torres, Cáritas y Creu Roja, el consistorio ha detectado la necesidad de ofrecer una respuesta específica para las personas refugiadas que llegan a Rubí. “Tenemos la obligación y el objetivo, como gobierno y como ciudad, de acompañar a las personas que más lo necesitan y el colectivo de personas refugiadas son personas en situación de vulnerabilidad”, ha dicho la alcaldesa, Ana María Martínez Martínez.

El diagnóstico

A través del convenio con la CCAR, se pone en marcha una fase de diagnosis que permitirá conocer con detalle la situación, origen y necesidades de las personas refugiadas que llegan a la ciudad. “Uno de los problemas que hemos detectado es precisamente que, como que son personas fuera de los circuitos oficiales, es difícil obtener datos. Sabemos que uno de los perfiles de solicitantes de protección internacional que más ha crecido en Rubí es el de mujeres que huyen de la violencia machista, y también hombres jóvenes y familias que huyen de la violencia de las maras”, explica el regidor de Ciudadanía y Cooperación, Pau Navarro Cano. 

Esta fase de diagnosis implicará los servicios municipales y las entidades que trabajan con personas refugiadas en el municipio para identificar cuáles son las situaciones actuales que requieren de abordaje y qué tipo de asesoramiento, orientación y derivación se les puede ofrecer.

Paralelamente a la diagnosis, esta semana se ha puesto en marcha en el edificio municipal de la calle Prim el Servicio de atención, orientación y derivación especializado en materia de protección internacional que abrirá los martes y miércoles de 16 a 19 horas. Desde este servicio, se identificará los perfiles y las necesidades del colectivo para atenderlas adecuadamente o bien desde el mismo servicio o bien derivándolas a quién corresponda. 

Pascale Coissard, de la dirección de la CCAR, ha valorado la utilidad de la implantación de un punto de información y orientación local: ‘La experiencia que tenemos en otros municipios catalanes es positiva. Se pueden encontrar respuestas adecuadas a la idiosincrasia de cada municipio, así como a la creciente complejidad y los numerosos obstáculos que afectan el mundo del refugio en la actualidad’.

Hacer un perfil

El trabajo de diagnosis servirá para concretar el perfil de las personas refugiadas pero a priori se dará servicio a potenciales solicitantes de protección internacional; personas y/o unidades familiares, solicitantes de asilo, refugiadas, apátridas y denegadas de la protección internacional; personas y/o unidades familiares solicitantes de asilo que no han entrado en el programa estatal; personas y/o unidades familiares residentes en el municipio que ya han agotado su periodo de estancia en el programa de acogida estatal y se encuentran en situación de vulnerabilidad y/o en riesgo de exclusión social; y personas y/o unidades familiares que han visto denegada la solicitud de protección internacional y que por lo tanto se encuentran en situación administrativa no resuelta. 

Todas las persones participantes del proyecto se encuentran en situación de vulnerabilidad (familias con menores a cargo o monoparentales, embarazadas, personas mayores o con algún tipo de discapacidad, mujeres en posible situación de violencia machista y personas que hayan sufrido algún tipo de discriminación por orientación sexual, hayan sufrido torturas, violaciones u otras formas graves de violencia psicológica, física y/o sexual).

La CCAR

La CCAR, entidad experta en el sector, gestiona puntos de información y orientación de personas refugiadas en diferentes municipios catalanes, además de pisos de acogida en todo el territorio. Estos alojamientos y puntos de información se han desarrollado en el marco de los llamados programas municipales de asilo, que se crearon como complemento del Programa de acogida estatal y se desarrollan en diferentes municipios catalanes comprometidos con la acogida de las personas refugiadas en el ámbito local.

Estos programas se ejecutan poniendo énfasis en la atención a las personas con criterios de equidad, igualdad de oportunidades, perspectiva transversal de género, respecto a la diversidad e individualidad. Los programas complementarios los gestiona un equipo especializado que cuenta con trabajadores sociales, educadores sociales y técnicos de integración social y se articula y coordina con los diferentes servicios y equipos especializados de la CCAR, con psicólogos, técnicos de inserción e intermediación laboral, servicio de lenguas y traductores, entre otros.

El convenio con la CCAR implica una subvención para financiar el proyecto de 30.000 euros.

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