Negociaciones en el ente supramunicipal

El PSC activa el plan b por si fracasa la negociación con Junts para la Diputación de Barcelona

Junts se inclina por no repetir el pacto con el PSC en la Diputación de Barcelona

Los Comuns rechazan los votos del PP en la Diputación 

El líder del PSC, Salvador Illa, con el presidente de Junts en el Parlament, Albert Batet, en un acto

El líder del PSC, Salvador Illa, con el presidente de Junts en el Parlament, Albert Batet, en un acto / DAVID ZORRAKINO / EUROPA PRESS

Sara González

Sara González

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Dice un dirigente de peso del PSC que una de las virtudes de su partido en estos momentos es la capacidad para anticipar escenarios y que eso explica también la jugada con la que Jaume Collboni ha logrado arrebatar la alcaldía a Xavier Trias. Con esa filosofía están actuando de nuevo los socialistas en las negociaciones por la Diputación de Barcelona. Viendo como crece el riesgo de que Junts le acabe dando calabazas y decline reeditar la alianza en el ente supramunicipal, el partido de Salvador Illa ha empezado a activar los planes alternativos para amarrarse la presidencia en el caso que se teja una alianza independentista de los posconvergentes y ERC.

La agenda del PSC pasa, según ha podido saber EL PERIÓDICO, por reunirse en los próximos días con el alcalde y líder de Tot per Terrassa, Jordi Ballart, cuyo voto puede ser clave para decantar la balanza entre unos u otros. Y si esa baza falla, la última de las opciones es recurrir de nuevo al PP e intentar repetir, de la mano de los Comuns, la misma aritmética que ha operado en el ayuntamiento de la capital. Los socialistas insisten en que su prioridad es reeditar la alianza con Junts y así lo expresan en público y en privado. De hecho, el plan inicial de ambos era que el pacto se pudiera anunciar esta semana para alejarlo del inicio de la campaña de las elecciones generales.

Pero el giro de guion de Barcelona ha trastocado la pauta prevista y los posconvergentes pidieron más tiempo para gestionar el desazón interno que se ha desatado contra el PSC pese a que el propio Trias defendió que se priorizara el acuerdo al margen de su chasco político y personal. Más allá de Laura Borràs y sus afines como principales detractores de ese pacto, otros dirigentes no alineados con ella se han mostrado partidarios de no repetir la operación tras lo sucedido con la vara barcelonesa y con las urnas del 23 de julio a la vuelta de la esquina.

En los últimos tres días, los socialistas han redoblado la presión pública sobre Junts. Si el lunes era la portavoz Elia Tortolero la que loaba ese pacto, el martes era Collboni y este miércoles fue la presidenta del Congreso y candidata en Catalunya, Meritxell Batet, la que pedía a los posconvergentes que no tomaran decisiones "vengativas ni emotivas".

El voto clave de Jordi Ballart

A expensas de qué hará finalmente la formación que lideran Borràs y Jordi Turull, decisión que podría tomarse en las próximas horas, el partido que comanda Illa ha empezado a mover otras fichas viendo que Oriol Junqueras también ha rechazado públicamente la opción de entenderse con el PSC. Junts y ERC suman 23 diputados -la presidencia sería para los posconvergentes porque tienen 12 frente a los 11 republicanos-, uno más que PSC (17) y Comuns (5). Y es aquí donde Ballart puede ser determinante.

El alcalde de Terrassa gobierna la ciudad con un pacto con ERC y con Junts, pero si se sumara al bloque liderado por el PSC se produciría un empate que le serviría a los socialistas para quedarse con la presidencia, ya que la balanza se decanta en ese caso a favor del partido que ha obtenido más votos. ¿Estaría dispuesto Ballart a siutarse en el bloque de los socialistas pese a gobernar la ciudad de la mano de los independentistas? Fuentes de Tot per Terrassa, aseguran que han mantenido "conversaciones informales" con el PSC a la espera de una reunión, mientras que también han hablado con la cúpula de ERC.

"No tenemos aún ninguna propuesta formal, pero estamos dispuestos a escuchar a todo el mundo", aseguran. Negociarán, añaden, en base a su proyecto municipalista partiendo de la base que deciden ellos mismos porque no tienen ataduras con estructuras nacionales. "No debemos nada a nadie, somos libres pensando en Terrassa. Es evidente que en la ciudad tenemos un acuerdo con ERC y Junts, pero que haya sintonía y complicidad aquí no quiere decir nada", zanjan.

No debemos nada a nadie, somos libres pensando en Terrassa. Es evidente que en la ciudad tenemos un acuerdo con ERC y Junts, pero que haya sintonía y complicidad aquí no quiere decir nada

— Tot per Terrassa

El voto de Ballart permitiría al PSC gobernar en la Diputación sin echar mano de nuevo de los votos del PP (con 4 diputados), teniendo en cuenta, además, que el pleno de constitución se celebrará ya en plena campaña de las generales. Recurrir a los populares será la última de las opciones que exprimirán los socialistas, aunque fuentes del partido aseguran que no dudarán en intentar la misma suma que en el ayuntamiento de Barcelona si falla tanto el plan con Junts como la suma con Ballart. Claro que para que prosperara los Comuns deberían estar dispuestos a participar de nuevo de esa triangualación.

Por ahora, los de Ada Colau rechazan ese escenario y vuelven a abogar por el tripartito con PSC y ERC. Lo mismo que sostenían antes de acabar votando a Collboni mientras los populares hacían lo propio. Está por ver si, llegado el caso, la historia se repitiría.